Pero diiiiicen…
Y comenzamos de nuevo la semana, es la del grito, la de la patria y la de la fiesta. Eso que nos ilusione, además de la quincena que ya debe llegar, por eso hay que irnos con todo el ánimo a la chambita que lo que luego una quiere, es seguir cobrando su quincenita oigan. Ya si de paso nos queda, pos hay que irnos a la Fenaza que ya serán sus últimos días y ya ven que sigue medio sola, tons pos hay que ir a tanto descuento y regaladero que me diiiiicen traen de boletos.
Ejemplo fue lo que pasó con la ¿corrida del gobernador? Me diiiiicen que fue todo un tema ese día. Estuvo lo del informe que debía presentarse o entregarse primero en la Legislatura del Estado y después rendirse ante el pueblo sabio de Zacatecas. Pero pos todo comenzó enredado. Las, los y les diputades andaban con el enredo interno que provocó de todo, así que las ausencias y debates fueron lo de menos.
Bueno, hasta el coraje porque no llegaría el gober David Monreal fue superado, con todo y que diiiiicen la representación para su entrega la llevó el secretario General de Gobierno. Las cosas se pusieron densas; que si porque el PRI y Morena acordaron las mesas; que si porque el PAN hizo berrinche; que si porque cada quien en lo suyo; total que no llegó el gobernador y sólo hizo presencia el “todas mías” Rodrigo Reyes.
Pero ya eso no fue lo relevante. Lo que dio la nota fue que Xerardo Ramírez y Lupe Correa echaron sus gritos como queriendo pelear. El panista y el daltónico político (no distingue de colores) se comenzaron a tensar en señalamientos al grado de que, si no los separan algunas diputadas –entre ellas diiiiicen Karlita Valdés–, aquello hubiera sido un espectáculo digno de “pago por evento de SKY”.
Eso sí, el motivo de la discutida diiiiicen que de nuevo fue –como en Bob Esponja– el “dinerillo”. No se pasen, qué necesidad de seguirse causando daño entre las, los y les diputades. Des por sí, desde que el tema de Ernesto González Romo escaló por sus denuncias en la UIF y otras dependencias, con esto no logran más que seguir zanjando el costo del desprestigio y desgaste que ha cobijado a ese Poder, caray.
Oigan, y ya que andamos en el poder, me diiiiicen que ese mismo día el punto era la corrida de toros; desde días antes colocaron un letrero en que se leía “todas las localidades agotadas”. No sabemos si fue para evitar los amparos, si fue para garantizar público a modo o de plano los revendedores hicieron de las suyas pensando que aquello estaría a reventar (léase con poquito sarcasmo).
Bueno, fue tanto el secuestro de pulseras que se tuvo, que al final andaban regalando accesos hasta a los ambientalistas. ¿Qué necesidad de actuar así y afectar hasta con cosas mínimas la des por sí ya muy deteriorada imagen del gobernador Monreal? Diiiiicen que hasta quienes verdaderamente tienen afición, no encontraban ni dónde comprarlos y los traían rebotando de un lado pa’l otro.
De qué tamaño estaría la consecuencia o el miedo a la Plaza Monumental llena de sabrá Dios quién, que ni el propio David Monreal fue a su corrida, ahora sí que como diiiiicen, el chiste se cuenta solo.
Hablando de contar, dejen les platico que me diiiiicen que el fin de semana, el chisme que se escuchaba más fuerte que tamborazo en el domo de la feria, fue que se calentaron los ánimos en el equipo de la Nueva Gobernanza cuales galles de palenque pues. Total andamos modo enferiades.
A mí no me hagan caso, pero me diiiiicen que al parecer ya con dos-tres tragos de por medio, de esos que aceleran la sangre, al equipo del Bienestar le salió lo valiente y le quisieron echar bravata a la comisionada INAI; eso sí, como ella trae más tablas que trailer de aserradero, no cayó en el juego y optó por abandonar la plaza. Ya veremos si es el primer capítulo de una ruptura anunciada, oigan.
Mejor aquí por hoy le dejamos, mientras que a ustedes no se les olvide y tráiganlo bien presente, que aquí todo lo que salga igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

