Pero diiiiicen…
Comenzamos semana, primer lunes de diciembre, ya nos alcanzó el último mes del año. Ya andamos cerca de la vacación que, aunque no merecida, sí es necesaria. Ya vienen las presiones de las bendiciones queriendo todo, mientras el aguinaldo y el sueldo no alcanzan para nada, Dios nos ayude. No cabe duda que hoy además del miedillo que se siente todos los días, la preocupación por la falta de dinero es mayor y fea, muy fea.
Bueno, pero como ya es hora de irnos al chismito, déjenme les cuento que ya llegó al Congreso del Estado el paquete económico que envió el gobernador David Monreal. Lo presentó el secretario de Finanzas a las, los y les diputades. Diiiiicen que como era de esperarse y después de lo mal que nos fue con el recurso federal asignado para el próximo año, no hubo más que adecuar el traje a la medida de la austeridad y abandono en que la Federación tiene a Zacatecas.
Está claro que la Nueva Gobernanza, los Poderes Judicial y Legislativo, los organismos descentralizados y todes quienes reciben recursos públicos, deben prepararse para vivir presupuestalmente, un año peor a este que andamos viviendo. Diiiiicen que ya de maestras, maestros y maestres; jubiladas, jubilades y jubilados; el campo, la economía, la salud, la educación, las carreteras y los municipios, mejor ni hablamos.
Hablando de no hablar, me diiiiicen que siguen sin hablarles a las, los y les presidentes municipales para que acompañen al gober Monreal en sus giras. Este fin de semana se lanzó a la zona Sombrerete y Río Grande para entregar tarjetas del diésel agropecuario a las, los y les productores de la región frijolera; como es ya costumbre ni las, los o les legisladores locales ni menos alcaldes, fueron convocades. De plano ya no entendieron, oigan.
Por cierto, me contaron que en esa gira el gobernador se puso a jugar canicas con un pequeñín; batalló pero al final le atinó al caico, “aunque fuera de chiripa, hasta que le atina a algo el gober”, susurraron”. Donde diiiiicen se dio un resbalón fue en dudar del niño y su morral, pues lejos de estimularle a ganar y lucharle, puso en tela de juicio su talento y capacidad al cuestionarlo ¿las ganaste o te las compraron? Pregunta ordinaria, pero ¿pa qué así, verdad?
A los que sí debieran irles a preguntar cómo los andan tratando es a las, los y les elementos de seguridad pública que están laborando en lo que diiiiicen es la Feria ¿estatal? de Guadalupe. No sólo es el riesgo permanente que corren al realizar su trabajo en estos tiempos tan difíciles para ellos en este clima de inseguridad que estamos viviendo. Algo que de plano es una grosería, una agresión, es la alimentación que les están dando en sus turnos.
Diiiiicen que el plato se ve más triste que la cara de Samuel García cuando tuvo que regresar de gobernador de Nuevo León; dan más abundante las raciones a los migrantes que van de paso en el tren de la frontera, que a quienes salvaguardan las familias que acuden a estos eventos del pueblo “trágico” gobernado por el suplente José Saldívar y tierra del “huido” Julio César “N”. Sea por Dios.
Hablando de desaparecidos, al que me diiiiicen quieren desaparecer de los aspirantes de Morena al Senado es a Ulises Mejía; han estado circulando los argumentos de porqué ni a la encuesta tiene derecho. No cabe duda que por ningún motivo desde el monrealismo permitirán que sea Uli quien se quede con esa candidatura que tanto ha cacaraqueado Saúl Monreal.
A quien diiiiicen sí de plano le aplican la clásica “ahorita no, joven”, ya está indagando cuándo se abrirán los registros para La voz México, pues de algo deben servirle tantos ridículos en los jueves de rolitas, no se pasen.
Mejor paso, pero a retirarme, ya es hora de ponernos a darle a la chamba que el día es largo y el salario corto. Ya mañana será otro día. Eso sí, ya saben que no hay que creerse todo lo que les cuento, porque que ya se la saben, aquí todo lo que salga igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

