Pero diiiiicen…
Bonita mañana, ¿ya corrieron? No se les olvide que mente sana en cuerpo sano; necesitamos andar modo pila cargada, bien ejercitadas, ejercitados y ejercitades, adicional saturados de vitaminas y alimentos calóricos que ayuden a mantener estos cuerpazos bellos. Tomen mucha agua porque la “calorts” está insoportable, no se me vayan a deshidratar con tanto. Ya mejor llenas de deporte, alimento y líquido vámonos al chismito.
Oigan, pues mientras acá en el terruño los equipos de la “Nueva Gobernanza” y del Bienestar diiiiicen que estaban “al grito de guerra” para enfrentarse a su legisladora y correligionaria morenista, Soledad Luévano, en el “face”; en la CDMX los Monreal, Ricardo y David, uno como senador y el otro como gobernador presenciaron el concierto que la Banda Sinfónica del Estado ofreció en la exposición Zacatecas, tierra de artistas, que organizó el Senado de la República.
Diiiiicen que allá mientras los hermanos Monreal se echaban porras, flores, se aplaudían y susurraban, disfrutando del llamado segundo himno nacional, nuestra marcha, sus gentes estaban en redes sociales dándose hasta con la cubeta “con fiero ardor, con gran valor, hasta vencer, hasta vencer, hasta morir”.
Y es que con esa subida de tono que tuvieron y la evidenciada que se dieron, sobre todo la superdelegada (llamada “la malvada” por doña Chole) y la senadora Luévano (acusada de improductiva, traidora y farsante), la torcedura que existía, se volverá fractura expuesta ¡jíjuela! No cabe la menor duda de que si estaban mal, se pondrán peor; ni la “Nueva Gobernanza” ni la Cuarta Transformación ni el proyecto ni su partido ni el presente o el futuro interesaron. Lo importante era, diiiiicen, sacar la ira y el “pinshi coraje”.
Lo raro es que diiiiicen que el senador Monreal, lejos de meter paz en el conflicto, le puso más sal a la herida que existe con Saúl, pues mientras el cachorro sigue haciendo los esfuerzos para contener tanto embate, desgaste y problemas en Fresnillo, a causa del abandono, desplantes, desinterés y disputas que le han generado desde el Gobierno del Estado, su hermano mentor y líder de la familia volvió a decir, palabras más, palabras menos: “ténganle paciencia al gobernador, yo le tengo confianza porque lo conozco, para mí es el hermano más capaz en política y en sensibilidad”.
O sea que de nuevo al alcalde de El Mineral y menor de los hermanos lo dejan mal parado; diiiiicen en su equipo “ta’ bien que no le eche porras, que no lo cuide, pero que viendo el desastre en el que andamos diga que nuestro cachorro, se queda corto frente a David, sí cala”. De plano será que se anda desquitando o será que por construir su proyecto, anda destruyendo el de Saulongo.
Y hablando de destrucción, me diiiiicen que en la Legislatura del estado, la relación que intentó cuidarse en el grupo parlamentario de Morena y que incluye al bloque oficial, con este pleito de Vero y Chole se están generado estragos mayores; el más lastimado, incómodo y molesto fue Ernesto González, y es que de poco le valió disciplinarse, pues de todos modos la instrucción de embestida fue sin miramientos y ahora existe la amenaza que las y los diputados del Bienestar a la de ya también con él, pinten su raya. Por si algo les faltara para terminar de dividirse, ahora les llega esta papa no caliente, hirviendo.
Hablando de llegadas, me diiiiicen que seguirán en estos días y hasta fin de mes, recibiendo en el Congreso expedientes de aspirantes a dirigir la CDHEZ que deja en próximas fechas Luz Domínguez; anótele a los que ya llevamos al oriundo de mero Río Grande, el exalcalde, exdiputado y líder sindical Mario Alberto Ramírez Rodríguez.
Ya veremos cuántas y cuántos se suman a la aspiración de salvaguardar los derechos humanos en Zacatecas, por lo pronto, diiiiicen, habrá más registros que legisladores en el Poder Legislativo y todas y todos aseguran, con méritos, conocidos, madrinas, padrinos, un dedo que les señala y una que otra palanca para resultar electos.
Por lo pronto mejor nos vamos, ya mañana les seguimos y no se olviden que todo lo que salga aquí, igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

