Pero diiiiicen…
Martes y al fin de quincena, mayo siempre mayo, así como trae festejos trae hartos días y como se hacen pesades ¡ay nanita! Ánimas que ya aparezca en el cajero el paguito porque los del abono me andan buscando hasta por donde corro en La Bufa, qué feo caso el mío, bueno, el nuestro ¿verdad? Son tiempos en que muchas, muchos y muches andamos igual, lo bueno que ya supimos el remedio pa’ que tode sea más ligere.
Yo ni sabía, quién sabe si ustedes de este lado o quienes viven allá por el Cañón de Juchipila, pero las penas con pitaya son menos. Puro aprender todos los días en la vidilla; fue el mismísimo gobernador David Monreal quien diiiiicen el domingo nos dio esa tremenda clase de optimismo.
Mientras en Zacatecas, Guadalupe y Fresnillo familias siguen atravesando momentos muy difíciles por la pérdida de seres queridos a causa de la violencia desbordada que nos aqueja, incluido otro policía estatal caído. El Gober Monreal se puso las pilas y como el show debe continuar, después de unas aguas en La Potosina de Fresnillo y cargar pila con un menudazo en Villanueva, se fue hasta Jalpita la bella a (con cierta chapuza de por medio) ganar el “Torneo Internacional de Comer Pitayas”.
Lo raro no fue que “el líder” le ganara a Verónica Díaz la superdelegada del Bienestar, a Carlos Zúñiga el secretario de Desarrollo Social o al mismísimo alcalde de Jalpa, el moreno Noé Esparza quien jugaba de local; tampoco lo fue que el gobernador se comiera una más de las frutas ya que había terminado el tiempo oficial y con ello tomar ventaja. Lo que, diiiiicen, más se notó es que por arte de magia, minutos posteriores a que se publicara el video de ese encuentro pitayero, se eliminara de inmediato; qué necesidad de que lo bueno lo hagan parecer malo ¿no creen?
O será que diiiiicen, de plano, en la estrategia de la “Nueva Gobernanza” no gustó que los comentarios fueran totalmente negativos por esa acción y optaron mejor por que se eliminara la evidencia, total si no me acuerdo, pos no paso.
Donde me diiiiicen que también se juntaron para olvidar un poco (ellos su pasado y su presente, pero eso sí, pensar mucho en su futuro), son los morenistas alcaldes de Villanueva como organizador y Guadalupe y Tabasco como invitados; y es que tiempito hay, todo está en paz, hay progreso, desarrollo y resultados en sus municipios, las familias caminan tranquilas en las calles y las obras están rompiendo récord, están haciendo historia pues (nótese y léase en el sentido más figurado que usted considere), había entonces tiempo de distraerse y echar una cascarita futbolera. Eso de escuchar reclamos todos los días no es cosa fácil, se merecían un buen relax estos inquietos presidentes.
Diiiiicen quienes estuvieron ahí atestiguando la “carnita asada” que lo primero que intentan olvidar, pero es lo más presente que tienen, es su pasado priyista. Tanto Rogelio González, Julio César Chávez como Gilberto Martínez aseguran que uno de sus grandes orgullos es sepultar en sus tierras al PRI, Chailito presumió que hasta sin oficinas los dejó. Pronto olvidaron los días de quincena en dos administraciones estatales donde cobraron y crecieron (encargaban siempre, si no un bono, sí la oportunidad de seguir en la nómina); los espacios que pudieron tener para ellos y sus familias (no compartían tanto) y de paso a que gracias a su andar por el tricolor lograron alcanzar una oportunidad en la política local.
Los mismos de casa que estaban presentes diiiiicen que no les gustó nada la soberbia de “los jefes”, fue hasta incómodo oírles. Eso sí, el futuro fue lo que más les emocionó “vamos con Julio al senado (Saúl está vetado)”; la fórmula está definida, seremos “Vero y yo”. “Cuenta con nosotros”, decían “nomas ayúdame a la reelección, porque la hija de Roy no me dejara el distrito”. El más fregado fue Gil, pues no sólo pidió que lo ayuden a reelegirse, sino que le exijan a la gente de Morena que encabeza Luis González que lo dejen trabajar ¿cómo ahí qué? Y eso que los adversarios eran los prianistas.
Mejor vamos a seguirle nosotras que sí tenemos preocupaciones y problemas, y que si no trabajamos pues no cobramos, oigan. Eso sí, no se olviden que todo lo que salga aquí, igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

