Pero diiiiiicen… 120326

Martes, semana larga y días cortos. Diiiiiicen que con tanto problema que traemos en el Estado no sabe una si el caos es en el trabajo, en la casa, en la oficina, en la calle; en todo tiempo y en todo lugar.
Hablando de tiempos, lugares y espacios; me diiiiiicen que en la mañanera de ayer, fue evidente que el gobernador David Monreal no cuadró a qué hora citaba, a qué hora transmitía y quiénes acudían.
Eso sí, primero cuidaron, luego grabaron y al final publicaron. Diiiiiicen que todo para evitar que les cayeran más productores y los agarraran con las manos en los micrófonos, esos que en las últimas horas han hecho despertar a Zacatecas.
Tanto que la manifestación estaba integrada por las, los y les productores; respaldada por universitarios, sindicatos, estudiantes, organizaciones civiles y uno que otro despistado que lo que quería era publicar en el face. Diiiiiicen que las consignas eran claras “fuera Rodrigo Reyes y Ángel Olais”.
En estas últimas horas, ambos se han convertido en los villanos del campo, los abusadores de pobre y los represores del momento. Diiiiiicen que ganas les traen y todas juntas, de inicio, nomás pa’ que dejen el cargo.
Diiiiiicen que la doble R la aplicaron, pero al grito de “LaRRgate”, sea por Dios.
Apenas terminó la protesta y salió “de nuevo”, el aludido. Y no precisamente para hablar de diálogo y paz. Diiiiiicen que al contrario, su vídeo fue para decirles “si me voy”, pero espérenme tantito, a su tiempo y cuando el gober me diga.
No cabe duda, que quien está cargando todo el costo de esta crisis es el secretario general de Gobierno. Diiiiiicen que ya desde antes lo señalaban de “represor” ahora ya ni la duda cabe, que feo caso.
Donde ya no queda duda es en la loca idea de que fueran por el mundial, el clima y hasta año del caballo, que se suspendieran las clases en las escuelas desde el 5 de junio, regresando hasta el 31 de agosto. Diiiiiicen que nadie estuvo de acuerdo y su vacación mental duró sólo un fin de semana.
Esas locuras sólo en tiempos de Morena pudieran pensarse y revocarse al mismo tiempo. Diiiiiicen que no cabe duda que no tienen idea de cómo darle rumbo a este país, sea por Dios. Tan lejos de Diosito y tan cerca de la cuarta transformación (lo que eso signifique).
Lo que está cerca es que me despida y mañana le sigamos, eso sí, ya saben que aquí no todo es cierto, nomás es lo que ¡diiiiiicen! ¡diiiiiicen!
