Pero diiiiiicen…
Jueves con cara de viernes chiquito, ya mero la brincamos, se siente el poder de la carnita asada y el sabor a fiesta. Lo malo es que nomás se siente, porque de tenerse pues ya está poquito más difícil oigan. Esta inflación que no es inflación la tiene a una toda nerviosa, porque en todo se gasta y en nada se ahorra. Pero bueno, lo importante es la actitud y esa todes la debemos tener, así que vámonos que ya nos vieron.
Hablando de lo que se ve y también se dice, déjenme les cuento que bien raro en las decisiones o forma de ver las cosas desde la “Nueva Gobernanza”. Les digo que nomás no cuidan al gobernador David Monreal. En su comparecencia, la secretaria de Administración aseguró, sin miedo al éxito, que todas, todos y todes los “juncionarios” de primer nivel del Gobierno del Estado ganan más de 100 mil pesos. Diiiiicen que bien rara la óptica de Verónica Hernández para “implementar medidas para cuidar recursos y evitar derroches”.
Y es que, en su visión, fue preferible tener los sueldazos por encima de más de mil personas cabeza de familia que económicamente dependían de un modesto ingreso que tenían al estar en la nómina estatal. Lo más sencillo que le sugirieron al gober Monreal fue “despidamos o liquidemos” que eso significará un ahorro millonario; lo que nunca dijeron es que era para mantener esa nómina neoliberal y sus bonos que tanto criticaban y que la 4T no tolera ¿se acuerdan? Diiiiicen que poco les interesó cuidar a quienes por años se profesionalizaron, se entregaron y formaron para ser las, los y les mejores en sus áreas de trabajo, total, había prioridades y ellos y sus familias no lo fueron, bien triste deveras.
Ahora quienes fueron víctimas de estas decisiones, diiiiicen que están en la desesperación de enfrentar demandas, amenazas, presiones y más, porque llevan ya más de un año sin cobrar y sin tener la certeza que les daba esa oportunidad laboral que por sexenios se esforzaron en cuidar, deveritas que no se vale.
Y no se vale –dijo el alcalde de Fresnillo– lo que el Inegi está dando como resultado para El Mineral al seguirla poniendo como una de las ciudades más peligrosas de México. Es tal el coraje que anda buscando a Graciela Márquez, la directora general del instituto, para echarle pleito por sus números. Diiiiicen las, los y les fresnillenses, que lo mejor que puede hacer Saúl Monreal es –en lugar de reclamar– poner a sus aliados de Morena a trabajar, coordinarse y que le ayuden con el problemón que enfrenta, tanto en percepción como en realidad.
Diiiiicen que claro que hay miedo, violencia e inseguridad, y lo único que no termina de verse por ningún lado es que del Gobierno del Estado y del Gobierno de México brinden el respaldo y presencia que le urgen a su municipio; bueno… cuando menos solidaridad para darle atención a este grave problema. Total, que el punto no es la estadística, es la estrategia, mi Presi, que ni se ve ni se siente ni se aplica por ningún lado.
Ya que andamos hablando de aplicados. Así le pidieron la mayoría de las, los y les diputades que sea la justicia en el lamentable y reciente caso de lesiones y ahora del homicidio de Jorge Iván: “Que se aplique todo el peso de la ley a los responsables, se trate de quien se trate”. Llegamos a esto, producto de una historia de excesiva violencia juvenil donde un muchachito ha perdido la vida y por si algo faltara, diiiiicen que debido a graves omisiones, no hay nadie detenido. Por si no fuera suficiente, esta se ha convertido en otra trágica historia para Zacatecas.
Al grado que entre el debate de las, los y les legisladores locales, hubo quienes –diiiiicen– pidieron que “este asunto llegue hasta las últimas consecuencias”. Esperemos, dijeron, “que se exhiba y reclame esta tragedia como hacen con nuestras fiestas”. Incluso pidieron que a ver si como salen y declaran desde el gobernador, la secretaria general de Gobierno y las, los y les morenistas para defender a la secretaria de Educación, lo hagan para ser solidarios con la familia afectada. Vaya que son intensos oigan.
Por hoy nos vamos, mañana nos leemos; ustedes ya saben que todo lo que salga aquí, igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

