Regresa a las aulas la 58; exige claridad en la federalización de nómina

TEXTO Y FOTO: LNZ
ZACATECAS, ZAC.- En el marco del inicio del ciclo 2026, la Sección 58 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) emitió un «Manifiesto de Regreso a Clases» en el que advierte que su retorno a las aulas no implica una postura «resignada» ante los pendientes laborales que dejó el año anterior.
El magisterio estatal denunció la falta de garantías en el proceso de federalización de la nómina educativa, calificándolo como un asunto que pone en riesgo la calidad pedagógica en la entidad.
Incertidumbre laboral y educativa
A través de un documento firmado por el secretario general, Marcelino Rodarte Hernández, el sindicato señaló que el proceso de federalización de la nómina estatal se ha realizado con información insuficiente y sin el respeto pleno a los derechos laborales construidos durante décadas.
»No puede haber calidad ni continuidad pedagógica cuando se coloca al magisterio en la incertidumbre», sentencia el manifiesto.
La dirigencia sindical enfatizó que su postura no es meramente administrativa, sino un asunto de fondo que afecta la dignidad docente, la cual consideran una condición indispensable para que la educación pública sea un derecho social real.
Un regreso con conciencia crítica
La Sección 58 aclaró que, aunque vuelven a las aulas, mantienen una protesta «firme y pacífica». Entre sus principales demandas y posicionamientos destacan: rechazo a la imposición; exigen acuerdos claros y cumplidos en lugar de «promesas vagas».
Defensa de la legalidad
Sostienen que los derechos laborales no pueden suspenderse por decreto.
Inversión, no gasto: reiteran que la educación pública es una inversión social que define el futuro de Zacatecas.
Llamado a la unidad
El sindicato hizo un llamado a la base trabajadora para mantenerse informada y participativa, al tiempo que exhortó a las autoridades educativas a asumir su responsabilidad con seriedad. Asimismo, pidieron la comprensión de la sociedad zacatecana, argumentando que la precarización del magisterio debilita directamente a la escuela pública que atiende a sus hijos.
El manifiesto concluye con una exigencia directa para corregir el rumbo en este inicio de año, fortalecer la confianza institucional y recordar que «la dignidad laboral no se negocia».
