Salud: ¿Derecho o privilegio?

La equidad en salud es un tema que, aunque poco tratado es de suma relevancia para cualquier sistema de salud, no sólo en México, sino en todo el mundo, pues este concepto se refiere al acceso a los servicios de salud que todas las personas puedan tener independientemente de su posición social, condición económica, lugar de origen, o cualquier determinante social. No obstante, existen comunidades en nuestro país para quienes la realidad es diferente, comunidades marginadas que no tienen acceso a servicios de salud de calidad, lo que genera una brecha muy significativa entre la población.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) hace énfasis en que “la mayoría de las diferencias en el estado y los resultados de salud entre grupos no son el resultado de diferencias biológicas, sino que resultan de procesos sociales y económicos que crean estas diferencias en el acceso de salud”. Esto quiere decir que existen una serie de factores sociales, culturales, económicos, educativos e incluso jurídicos que pueden o no favorecer el acceso a la salud de la población, aquí los desglosaremos brevemente para que podamos entender más el contexto.
Por su parte están los factores socioeconómicos, esto quiere decir el capital material que las personas poseen y que de alguna manera les facilita más el acceso a atención médica y servicios de salud en general, ya que pueden acudir a una institución privada, con una gran diversidad de especialistas, hacerse estudios diagnósticos de manera rápida y oportuna incluso si esto genera un gasto extra. Aquí es cuando cuestionamos a la salud como un derecho o un privilegio, y es que el artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que todas las personas tenemos derecho a la protección de la salud, esto se traduce a garantizar el acceso a servicios médicos, medicamentos, estudios diagnósticos, sin embargo, sabemos que al menos en México no todas las personas cuentan con esta cobertura.
Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), en 2022, el 39.1%, alrededor de 50 millones de personas, de las personas en México no contaban con acceso a servicios de salud. Cifras que son importantes para la Salud Pública del país, ya que estamos hablando no solo de un derecho, sino de la integridad de las y los mexicanos, personas que no pueden acceder a servicios médicos ni tratamientos oportunos, lo que conlleva a desarrollar problemas de salud más graves en el futuro.
Por otra parte, pero siguiendo esta misma línea, existen poblaciones marginadas, que las hace vulnerables ante esta situación, el espacio geográfico, y la educación juegan un papel muy importante aquí ya que se convierten en obstáculos para que estas comunidades puedan acceder a servicios de salud de calidad.
Y así, podemos ejemplificar cada determinante social que obstaculiza el acceso a la salud, pero además de entender la raíz de todos estos factores también es importante generar conciencia sobre este tema, tener en cuenta que la salud es más un privilegio que un derecho, cuando claramente no debería de ser así. Se requiere mucho esfuerzo por parte de la Salud Pública para poder ampliar y garantizar el acceso a la salud, incluyendo acciones como inversión en atención primaria, iniciativas comunitarias, planes y políticas públicas que se enfoquen en la prevención de enfermedades, programas de vacunación, detección de enfermedades, como las de transmisión sexual, por ejemplo, estudios diagnósticos, y tratamiento oportuno, sin duda no es un trabajo que se realice de la noche a la mañana, pero son acciones que pueden evitar la progresión de las enfermedades, aún hay barreras, como las que se mencionaron con anterioridad que requieren ser atendidas y abordadas, pero lo importante es ver a las comunidades como los actores principales, buscando siempre su bienestar para que en un futuro la salud sea realmente un derecho y no un privilegio.
