¿Tercera Vía?
CARLOS PEÑA BADILLO
Desde meses atrás el partido Movimiento Ciudadano se ha concentrado en asumirse bajo la versión de ser la tercera vía en la política mexicana. Esto razonado por la opción que significa Morena y sus aliados por una parte y el Frente Amplio por México en la otra. Ellos dicen pues, se convierten en una opción viable y real que no sea parte de las y los políticos tradicionales.
Su máximo representante, por mucho, no es Dante Delgado, que se asume como el líder o el empresario del partido, el que acuerda y administra, quien decide. Desde mi óptica es Enrique Alfaro, aún gobernador de Jalisco quien puso sobre sus hombros el partido naranja y comenzó a ganar elecciones y con ello cargos, espacios y prerrogativas para su dirigencia nacional. La segunda parte de su fuerza la encontraron en Nuevo León con la mancuerna de Samuel García y Luis Donaldo Colosio (hijo). Ambos han sido pilares de las y los naranajas, al grado de ser el primero gobernador con licencia y el segundo alcalde de Monterrey.
Salvo excepciones menores como lo sucedido en Campeche donde su votación fue considerable, no se termina de encontrar otra entidad donde tengan una fuerza electoral real. En Zacatecas, su más destacado militante ha sido Jorge Alvaréz Maynéz quien está ubicado en la esfera principal de Movimiento Ciudadano a nivel nacional. La integración de la exgobernadora Amalia García es otra contratación destacada de los naranjas y que evidentemente no vienen de una militancia priista reciente.
A partir de ahí esa tercera vía en lo local no puede asumirse como tal. Pues es evidente que más allá de una visión propia, una identidad real o un proyecto sólido, su única prioridad ha sido conformar sus filas con actores, mujeres y hombres que han hecho su formación política y servicio público, exclusivamente en el PRI. Ese partido al que señalan, reniegan y hoy hasta ofenden, es el que les dio la oportunidad para que, en la mayoría de los casos tuvieran los cargos y proyección que hoy les tiene en la política; un mínimo de gratitud, siempre será necesaria.
Es inconcebible que, lejos de que esa opción marque una diferencia fundada en argumentos sólidos, actúen de oficio en contra del PRI, del PAN y del PRD. Su discurso favorito es para buscar afectar esa coalición, es obvio, que su estrategia e indicación, por mucho que la nieguen, es convertirse en esquiroles del gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador, esos son los acuerdos de su líder y jefe, pues la finalidad no es ganar elecciones, es vivir de ellas.
Esperemos que en nuestro estado hagan honor a su discurso anti priista y busquen perfiles en otros partidos, en la sociedad civil y no como hasta hoy, su mayor logro es invitar y provocar a militancia del PRI ha caminar con ellos a un salto al vacío, si tanto es su argumento de “renegar” del revolucionario institucional, porque dedicarse a buscar en sus escasos recorridos, en sus provocaciones permanentes, que sus filas se vean robustecidas con quienes, justamente el PRI es quien les ha brindado una oportunidad. Incongruencia total pues.

