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Un retrato a Santo Santiago
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Un retrato a Santo Santiago

Salvador Lira

 

Es en efecto Santo Santiago una de las figuras más representativas referente al proceso de conquista y consolidación de la devoción en la Nueva España. En efecto, se trata de una referencia imaginaria con fincas al menos medievales, que en perspectiva dio unidad a lo que se denominó como Monarquía Católica. 

 

Según la tradición bíblica, Santo Santiago o bien Santiago de Zebedeo fue uno de los 12 apóstoles, quien gozó de cierta predilección por parte de Jesús. De hecho, es pertinente indicar que fue uno de quienes observó el hecho divino de la transfiguración. Luego de la muerte y resurrección de Cristo, se dedicó a evangelizar sobre todo hacia la antigua Hispania, lo que correspondieron en la Edad Moderna a la Monarquía Católica y a la Monarquía Portuguesa. Se le considera patrono de España y su centro devocional central se encuentra justo en Santiago de Compostela, en Galicia, con su representativo camino. 

 

Los tipos iconográficos de Santo Santiago han sido variados. El primero más dominante fue el de evangelista, peregrino y pacifista, que en perspectiva es la que se consolida en la catedral gallega, donde se dice se encuentra su tumba. Se relaciona sobre todo a la imagen de viajero que predica la palabra de Dios. 

 

El segundo, es quizá el más indicativo para el caso de la Nueva España. Se trata del Santiago “Mata Moros”, que pertenece las milicias de Dios. Al cierre de la Edad Media y en la consolidación de la Edad Moderna, Santo Santiago se fincó como una de las figuras de cohesión identitaria para la expulsión del «infiel”, es decir, de los reinos moros en la península ibérica. En ese tenor, se le representó con vestimenta militar, en caballo generalmente blanco, capa roja y con la espada en mano y derecha, golpeando a los infieles, mientras que con la izquierda sujetando las riendas y a un crucifijo. 

 

Como parte de un proceso de larga duración, se pueden explicar las diversas imágenes y devociones de Santo Santiago en el territorio novohispano, dado que se convirtió en referencia de protección contra los infieles naturales de los territorios indígenas. Así, es posible encontrar innumerables representaciones al respecto. 

Una singular está en el Museo Nacional del Virreinato: una pequeña pintura anónima en donde el Santo Santiago tiene capa roja, vestido de caballero y dando espadazos a los moros. Es notable que en el centro de su pecho se encuentra un detalle del Sol y la cruz de su orden en dorado, mientras que su caballo cuenta con adornos militares medievales.