Una Salud: Una propuesta integral para los desafíos del Siglo XXI
En la mira
ALFREDO SALAZAR DE SANTIAGO
En un mundo cada vez más interconectado, las amenazas a la salud no respetan fronteras. Las enfermedades infecciosas emergentes, la resistencia a los antimicrobianos y el cambio climático son sólo algunas de las problemáticas que afectan tanto a la salud humana como a la salud animal y ambiental.
Es en este contexto que el enfoque «Una Salud» emerge como una propuesta clave para abordar estos desafíos de manera integral y efectiva. El enfoque “Una Salud” es una iniciativa global que reconoce la interconexión entre la salud de los seres humanos, los animales y los ecosistemas.
Basado en la premisa de que la salud de cada uno de estos componentes está interrelacionada, es necesaria la colaboración entre diferentes disciplinas y sectores para prevenir y controlar enfermedades de manera más efectiva.
El concepto de “Una Salud” no es completamente nuevo, pero ha cobrado una relevancia particular en el siglo XXI debido a la creciente evidencia de que la mayoría de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos tienen un origen zoonótico, es decir, provienen de animales. Ejemplos recientes incluyen el SARS-CoV-2, el virus responsable de la pandemia de covid-19, y otros patógenos como el virus del ébola y la gripe aviar y actualmente la viruela del mono.
Este enfoque se basa en varios principios fundamentales. En primer lugar se requiere la colaboración interdisciplinaria, ya que se promueve la cooperación entre expertos en medicina humana, veterinaria, ecología, biología, y otras disciplinas relacionadas. Esta colaboración permite una comprensión más amplia de las enfermedades y facilita la implementación de estrategias de control más efectivas.
En segundo lugar, se hace hincapié en la necesidad de prevenir las enfermedades antes de que se conviertan en brotes significativos, incluyendo la vigilancia de las poblaciones animales y humanas, así como la implementación de medidas de bioseguridad en granjas y mercados de animales vivos.
En tercer lugar, también reconoce que la salud del medio ambiente es crucial para la salud humana y animal. La deforestación, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad son factores que pueden contribuir a la aparición de nuevas enfermedades infecciosas, siendo parte importante la protección del medio ambiente.
Por último, “Una Salud” aboga por la creación de políticas públicas que integren los aspectos de salud humana, animal y ambiental, incluyendo la legislación que promueve el bienestar animal, la protección del medio ambiente y la mejora de la salud pública.
El enfoque “Una Salud” se presenta como una respuesta adaptada a los desafíos del siglo XXI. En un mundo globalizado, donde las enfermedades pueden propagarse rápidamente de una región a otra, es esencial adoptar una perspectiva que trascienda las divisiones tradicionales entre la salud humana, animal y ambiental.
Los organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud, la Organización Mundial de Sanidad Animal, y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, han adoptado “Una Salud” como un marco estratégico para abordar las amenazas globales a la salud. Al tiempo.
