Los productos se comercializan bajo la marca Amaral
Leche de burra, alimento nutritivo
y curativo que embellece

LUCÍA DINORAH BAÑUELOS
FOTOS: CORTESÍA
FCO. I. MADERO, ZAC.- A 14.8 kilómetros de la capital zacatecana se sitúa una granja de producción y procesamiento de leche de burra en el Rancho San Francisco; un negocio familiar que nació hace 10 años sin proponérselo.
El negocio inició con una burrita que Antonio Martínez compró para uno de sus nietos, sin imaginar que era la simiente de un próspero negocio de producción de leche de burra, una de las más nutritivas, con propiedades medicinales y que tiene uso en la industria cosmética.
El producto, de acuerdo con la explicación de Antonio Martínez, tiene propiedades muy similares a la de la leche materna, por lo cual tiene una alta demanda como producto curativo, felizmente, dijo el productor, «tengo muchos testimonios de curaciones».
Su mejor publicidad es la recomendación de boca a oído de sus clientes que prueban su producto y presentan visible mejoría en su salud.
A la fecha tiene clientes de todo el estado y del extranjero, principalmente paisanos radicados en Estados Unidos.
Alimento completo
Debido a su composición, la leche de burra sirve para fortalecer el sistema inmunológico, mejorar la digestión y la salud de la piel; se habla de que es una alternativa excelente para bebés con alergia a la leche de vaca por su similitud con la leche materna y por sus propiedades hidratantes y regeneradoras en cosmética.
De acuerdo con especialistas, el alimento contiene vitaminas, minerales, proteínas y antioxidantes, componentes beneficios para combatir problemas respiratorios (bronquitis), cardiovasculares y para reducir el colesterol, además de ser un potente antioxidante que retarda el envejecimiento cutáneo.
Producción
En el Rancho San Francisco, las burras producen en promedio 500 mililitros al día; excepcionalmente, explicó Martínez, en ocasiones hay algún ejemplar que llega a dar de 800 mililitros a un litro, «pero no siempre hay una así», aclara.
Los animales se ordeñan una vez al día mientras están criando, razón por la cual no se fuerza la producción, ya que se procura dejar en ubre suficiente alimento para los pollinos.
El cuidado de este tipo de ganado es laborioso, dice, de todos los días, pues hay que vigilar la alimentación, sanidad, seguir de cerca la gestación y checar que no hagan daños en los predios vecinos.
Las burras paren una vez al año una cría y a las dos o tres semanas después del alumbramiento «entran en calor», que es cuando se les lleva con el semental que las fecunda para que en 11 o hasta 14 meses den a luz.
La familia Martínez se ha hecho de su hato con animales adquiridos en diversos municipios de Zacatecas. El primero que compró, hace 10 años, costó 2 mil pesos, pero conforme ha pasado el tiempo el precio ha ido incrementando a 3 mil, 5 mil y hasta 20 mil pesos por ejemplar.
A la fecha en la granja hay 80 asnos y se estima que en el transcurso de 2026 la cantidad incremente a 100. En 2025 nacieron -ya en los linderos de la familia Martínez- alrededor de 30 animales, entre hembras y machos.
A la fecha, con la cantidad de burras que tiene es suficiente para hacer sustentable el negocio, ya no compra animales, con su producción tiene incluso para hacer donaciones de burros a las poblaciones indígenas donde no hay este tipo de animales y se necesitan.
Amaral, marca la diferencia
La mayor demanda en el Rancho San Francisco es la leche, se vende líquida y liofilizada en polvo; la primera tiene un periodo de utilidad muy estrecho de una semana en refrigeración y congelada de entre tres a cuatro meses, la segunda puede durar hasta dos años.
El producto se comercializa bajo la marca Amaral que además del alimento como tal ofrece al consumidor shampús, cremas y jabones a base de leche de burra.
La leche que se produce en el Rancho San Francisco cuesta mil pesos el litro; se entrega dosificada en 30 porciones de una onza para el consumo de un mes en ayunas, «con eso es suficiente para que el cuerpo asimile los nutrientes», dice Martínez con base en lo que ha estudiado.
Esta leche, explicó el productor, es muy ligera, «muy baja en grasas» y con «un sabor medio dulcezón» distinto a la leche de vaca.
Al rescate de la especie
A la par de la producción e industrialización de leche, el trabajo de la familia Martínez ha coadyuvado en la preservación de esta especie que está en peligro de extinción en México, ya que de acuerdo con información del Inegi, en la década de 1990 había un millón y medio de cabezas, actualmente en todo el país se cuentan ya sólo unos 250 mil ejemplares.
Beneficios de la leche de burra
Salud Digestiva e Inmunológica: Regenera la flora intestinal, mejora el tránsito, y fortalece el sistema inmune por su contenido de lisozima y lactoferrina.
Alergias: Ideal para lactantes con APLV y madres lactantes que no pueden consumir leche de vaca.
Piel y cosmética: Rica en vitaminas (A, C, E), ácido láctico y ceramidas, hidrata, suaviza y regenera la piel, combatiendo el envejecimiento y la irritación (rosácea, acné).
Salud cardiovascular: Ayuda a reducir el colesterol y mejorar el perfil lipídico (LDL/HDL).
Propiedades terapéuticas: Históricamente usada para resfriados, bronquitis y tuberculosis, gracias a sus compuestos antibacterianos y antivirales.

Productos Amaral
*Leche pura en polvo
*Suplementos alimenticios que contienen colágeno, citrulina, proteína de soya y leche de burra
*Shampú
*Jabón de leche de burra
*Jabón de azufre y leche de burra para combatir el acné
*Crema de día para hidratar, humectar y blanquear la piel
*Crema de noche para el melasma (paño) y las manchas
*Crema contra el acné.
*Baño de leche de burra, que se aplica en todo el cuerpo después de la ducha
*Jugo verde en polvo, con altos estándares de calidad
Para saber:
La leche liofilizada en polvo: es leche que ha pasado por un proceso de deshidratación en frío (liofilización), congelándose primero y luego eliminando el agua por sublimación (de sólido a gas), lo que conserva casi todos sus nutrientes, sabor y propiedades por años, ideal para almacenamiento a largo plazo y fácil rehidratación para consumo o cocina.
1
litro de leche de burra cuesta mil pesos
500 ml
de leche produce una burra al día
11
y hasta 14 meses dura la gestación de los asnos
250 mil
borricos cuenta actualmente el Inegi en México; en la década de 1990 eran un millón y medio
