Metro
Calaverita: Diputadas, diputados y diputades
El tiempo desperdiciaron
triunfaron las telarañas,
ya mejor se los llevaron,
se enredaron con sus mañas.
Ni una sesión terminaban,
de consensos ya ni hablamos;
pa’l quórum le batallaban,
todo se fue de sus manos.
Entre pleitos y debates,
discusiones y arrebatos,
se pasaron estos cuates
saturaron de maltratos.
La Muerte no aguantó más
y por treinta fue al Congreso,
“vengo por machos y damas,
otres van para el cereso”.
En su tumba sirven mucho,
aquí ni cómo ayudarles,
de plano nadie fue trucho,
es momento de enterrarles.
No faltó la iluminada
oponiéndose a su muerte,
“Catrina, yo no hice nada,
la que manda vive enfrente”.
“Ya deja de molestar,
entrega tus herramientas;
avisen en Bienestar
que preparen sus maletas”.

