El riesgo de una corrida gratuita
Carlos Saucedo Medrano
Mi padre es un hombre habilidoso y con enorme facilidad para relacionarse. Algunos de sus cercanos afirman que “tiene la sangre muy pura y suave”. Pues ese don junto con la buena voluntad de uno de sus superiores, le hizo merecedor de buenos asientos para la llamada “Corrida del Gobernador”.
Sin embargo, otras personas no se enteraron de que este festejo tenía el tinte de gratuito. Con todo y que algunos medios de comunicación ofrecieron boletos, el alcance no fue el esperado y la plaza rozó los tres cuartos de entrada. Algo nada despreciable para los tiempos de crisis que vivimos, pero debatible al poder extender más la difusión de la corrida. Basta recordar que el año pasado el serial taurino se vio muy mermado por el amparo que promovió un abogado aficionado a los toros. Así que esta era la oportunidad más clara para hacer sentir fuerte a la fiesta en la ciudad con un lleno.
Valdría la pena preguntar entre las altas esferas del gobierno por qué no se implementaron las estrategias que en anteriores administraciones daban buenos resultados: publicitar la entrega en alguna institución -como el DIF estatal- o jardín público con mayor tiempo de antelación y quizás con dar una imagen de mayor organización y eficiencia. Ojalá que para próximas ocasiones se haya tomado nota de esto.
Si los cálculos no me fallan, el último festejo gratuito que se llevó a cabo en Zacatecas fue en septiembre de 2017. Pasaron seis años para que se volviera a ofertar una Corrida del Gobernador, con todos los riesgos que ello implica. Riesgos que pueden incluir dejar al toreo mal parado por ser un evento regalado o generar tedio en aquellos que van por primera vez.
Y es que ante una magnífica oportunidad de difundir la fiesta de los toros, de que quienes no la conocen se acercaran a ella y les quedaran ganas de regresar; el balance no fue favorable, sobre todo por la deplorable presentación y juego del encierro de San Fermín. Si el Gobierno del Estado y la empresa actual hicieron un esfuerzo titánico por ofrecer la corrida gratuita, bien pudieron cuidar más el renglón ganadero para ofrecer un espectáculo total.
La nota positiva la dieron los tres espadas anunciados en el cartel, los cuales tuvieron mucha disposición durante toda la tarde. Ante una materia prima poco colaboradora, tanto Juan Pablo Sánchez, Ángel Espinoza, Platerito, y Héctor Gutiérrez no frenaron en su actitud para estar por encima de las condiciones de sus oponentes. Algo digno a resaltar.
Algo que también resultó positivo fue el despeño de Rodolfo Martínez, El Rorro, joven aspirante a subalterno que solventó su examen con facilidad al no fallar ningún par de banderillas y estar bien colocado durante toda la corrida. Se espera que el gremio de toreros de plata al que pertenece le siga dando oportunidades para acrecentar sus cualidades.

