Epidemiología de las enfermedades infectocontagiosas

La epidemiología de las enfermedades infecto-contagiosas es un área encargada de estudiar la distribución, determinantes y controles de las enfermedades en la población, dicha área es un pilar fundamental para la salud pública puesto que gracias a ella se puede entender el comportamiento de las enfermedades en tiempo, persona y espacios geográficos determinados que proporcionen información útil para la elaboración de estrategias y políticas públicas viables que deberán ser empleadas para su control.
Recordemos que las enfermedades infectocontagiosas son aquellas que se contraen cuando una persona se expone a agentes biológicos como bacterias, virus, hongos y/o parásitos, estos se introducen al organismo, en este sentido el sistema inmunológico del organismo a través de sus células y anticuerpos es el encargado de eliminar estos agentes de manera natural, sin embargo, cuando estos no son eliminados pueden replicarse y al cabo de un tiempo determinado comenzarán a enfermar al organismo.
Existen diferentes mecanismos de transmisión, la directa, por ejemplo, es a través de fluidos corporales, la indirecta mediante objetos contaminados, también llamados fómites, aéreas como aerosoles o gotas respiratorias cuando una persona tose o habla, y vectoriales debido a la picadura de animales como mosquitos, chinches o garrapatas. Si bien, podríamos indagar en una amplia lista de enfermedades transmisibles en donde los mecanismos de transmisión pueden variar, por tal motivo para la epidemiología resulta crucial conocer cómo se comportan estas enfermedades y así poder emplear estrategias eficaces que interrumpan su contagio.
Cuando se analiza el perfil epidemiológico de las enfermedades dentro de una población no se pueden dejar a un lado los factores de riesgo que son aquellos aspectos que describen que tan susceptible es una comunidad de contagiarse de manera más rápida, por ejemplo la inmunidad, que se refiere básicamente al porcentaje de personas que han sido vacunadas, aquí pueden influir condiciones socioeconómicas en las que el sistema de salud sea capaz de garantizar un amplio número de dosis para inmunizar a su población, pero también influyen aspectos como la educación y el nivel de aceptación por parte de la población hacia las vacunas, las prácticas higiénicas también son un punto importante a reforzar pues estas conductas pueden desencadenar brotes dentro de la comunidad.
Y todo esto nos lleva a hablar sobre la vigilancia epidemiológica que se encarga de detectar brotes y monitorear los casos existentes de determinada enfermedad, mantener bajo observación a una enfermedad será un parteaguas para evitar la incidencia repentina e inesperada de los casos, a través de la vigilancia se van creando las estrategias pertinentes para evitar su propagación.
Las enfermedades infectocontagiosas son una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en la población, su rápida propagación causa graves estragos dentro de la salud de las personas, que si no se controlan en tiempo y forma no solo serán las causantes de la muerte de millones de personas, sino que a su vez provocan alertas sanitarias y crisis dentro de los sistemas de salud en todos los países del mundo. Por tal razón estudiar la epidemiología de estas enfermedades es fundamental para comprender su comportamiento, implementar estrategias de prevención y control que ayuden a mejorar los sistemas de salud pública.
