Pero diiiiicen…
Pues nos alcanzó de nuevo el viernes, oigan. Espero hayan producido mucho eeeh, los días como que se van volando y los gastos también, pero les cuento que ya decidí mañana sabadito irme a Nova Luxe para de una vez aprovechar antes de gastar mi quincena en nada de beneficio; mejor invertirla en esa sala que puedo sacar a crédito, de mucha calidad y buen precio, si pueden ahí nos vemos, vale la pena ir a su Expo 23, casi de mi edad verdad. Digo, si no cómo me pongo cómoda de pie tirante a revisar sus mensajitos y chismitos que me envían a diario.
Y para envíos el que hizo el secretario de relaciones exteriores Marcelo Ebrad, otro que contundente ya dijo que sí quiere la candidatura a la presidencia por Morena en 2024 ¿alguien lo dudaba?, total que diiiiicen que sin querer queriendo mandó mensaje al paisano, pues aseguró que él sí va al proceso de su partido, que como se la toquen la baila, pero que él no piensa en otro escenario, es ahí y es ahí, aunque sea con encuesta de esas raras que han hecho, donde nadie las conoce con detalle, pero gana quien trae palomita de AMLO, ¡míralo!.
Oigan, ¿y saben a quién ya le pusieron tachita?, ¿otra? fue a quien diiiiicen es senadora por Zacatecas, pero que nadie la ha vuelto a ver en los municipios en los últimos cuatro años, bueno… ¡ni antes, verdad! Así es, le atinaron, Soledad Luévano. Pues resulta que fiel al estilo francotiradora con el texto muy elaboradito pa’ que lo lea bien, echó el caballo encima al secretario de Comunicaciones y Transportes Jorge Arganis por la falta de inversión carretera en el estado, le dijo que “cómo se hacía para despertar al elefante viejo y reumático de la SCT”.
Pronto no faltaron las y los senadores que dijeron -entre broma y broma, donde la verdad se asoma-, “¿será un round más de sombra por la distancia entre Ricardo Monreal y el presidente López Obrador?, ¿sí sabrá la senadora Chole que casi todo el gabinete es 65 y más, y huele a naftalina, por aquello de la antigüedad y la reuma?” Diiiiicen que pronto la voz de una senadora se escuchó ¡ay mi amiga!, reclama abandono y esa es su carta de presentación con la gente zacatecana, jamás volvió, ¡pos qué trae!.
A quien ya le maltrataron su carta de presentación en las primeras horas es a la secretaria de gobierno Gabriela Pinedo, la crisis que vive el congreso no es tema menor y lejos de buscar fortalecerla, están desgastando de manera innecesaria su imagen y autoridad negociadora. Diiiiicen en la Legislatura, primero ventilaron que ella instruyó el recule en los acuerdos, luego la hicieron a un lado que porque el cambio en la presidencia de presupuesto era decisión tomada desde la delegación del bienestar y no debía ser para el bloque Va por México.
Por si algo le faltara, el jueves corrió en los pasillos del Poder Legislativo que ahora resulta que hay secretario general adjunto, el mismísimo presidente de Guadalupe, Julio Chávez. Diciendo “ay pomper” se puso a llamar y buscar a las y los diputados para buscar construir un acuerdo. Diiiiicen que pronto el comentario en las voces cercanas al gobernador David Monreal, y que por cierto, hasta al Senado llegaron, fueron de: “Qué necesidad de debilitar así a la número dos, es su primer problema y ya mandamos voces que la desplazan y relevan, no se vale”.
Total que para cerrar con broche de oro, con ocho días de nombrada Gaby como titular de la Secretaría General, ya le mandaron el mensaje de que en enero la cambian, ¡qué tontos oigan!, ¿pa’ qué así? Al que le pegan es al gobernador.
Hablando de pegar, les cuento que mis amiguis constructores y constructoras que traen obra en Inzace y Seduvot están al borde de la quiebra. Diiiiicen que no encuentran cómo seguirle, están ejecutando lo que se comprometieron, pero sin nombramientos de titulares que firmen pagos y con el alto riesgo de que esas dependencias desaparezcan, ya no sienten lo duro sino lo tupido, no encuentran cómo sacar la raya de “maistros” y albañiles, de abonar créditos y sustento familiar ni hablamos, bien triste deveras.
Oigan, ámonos, total que en esta columna todo lo que salga, igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

