Pero diiiiicen…
Estamos en el martes de mercado, “de todo como botica”. Andamos modo inicio de semana y parece que andaremos cargades de intensidad y temitas por todos lados; por lo pronto el regreso a clases se volvió un caos mañanero.
Todo mundo –con el nervio de que las vialidades estarían obstaculizadas– salió más temprano que de costumbre a dejar a las bendiciones en sus escuelas e irnos a trabajar, ahí está que diiiiicen, fuimos nosotres mismas quienes asfixiamos por un lado y por otro el condado oigan; pues al final la operación desalojo la hicieron realidad en la Nueva Gobernanza.
Y es que todavía no amanecía cuando por indicaciones del secretario general de Gobierno y con la autorización del gobernador David Monreal, se procedió a retirar a las, los y les trabajadores de la fiscalía que estaban protestando a la altura de las instalaciones de Servicios Periciales a la zona de Avenida Solidaridad. Diiiiicen que les madrugaron y procedieron a retirar el cuasi campamento que ahí estaba instalado y adicional previeron el despliegue de corporaciones en distintos puntos del área metropolitana de Zacatecas-Guadalupe; lo dijo Rodrigo Reyes y lo cumplió “a desalojar se ha dicho, vamos en contra de quien no respete la ley”.
Eso sí, de poco duró el gusto; diiiiicen que todavía no terminaban los honores a la bandera del gober Monreal en Fresnillo, cuando les estaban avisando que había un amparo concedido por un juez federal de distrito que permitía a las, los y les manifestantes que continuaran con su plantón en la exigencia de su mejora salarial y laboral; así como lo leen, la autorización para regresar a bloquear las vialidades estaba dada, consentida y respaldada por la ley pues.
Pero ahí no terminó la historia; ¿se acuerdan de las corridas de toros del año pasado, donde se pasaron por el arco del triunfo en la Nueva Gobernanza la orden de una instancia similar para prohibir que se realizara la fiesta brava y se abrieran las puertas de la Monumental Zacatecas?, pues diiiiicen que esta vez también les valió gorro, y aun y con el amparo y la protección de la justicia federal, de nueva cuenta se dio la orden de volver a retirar con el uso de la fuerza pública a quienes acudieron a montar de nueva cuenta los bloqueos.
Queda claro que esto ya se volvió un tema de caprichudos e insensibles. La teoría de que es mejor resolver por la fuerza que con diálogo, no debiera ser la manera en que se diriman las diferencias y los problemas en el estado. Ya bastante violencia estamos respirando las, los y les zacatecanos, como para que diiiicen, se busque amedrentar a quienes con toda la razón alzan la voz para hacer valer sus derechos. La mal llamada transformación, no debe ser sinónimo de represión, oigan.
Esto se los cuento porque diiiiicen quienes como mamás y papás salieron afuera del Centro de Educación Básica para Alumnos de Alto Rendimiento Escolar a tomar la institución, que ya sólo falta que también a elles se les reprima con elementos de seguridad, por exigir que no sean removidos las maestras, maestros y maestres que ahí estaban laborando. Pero como a Maribel Villalpando le valió tanto la solicitud de padres y madres de familia, así como de Martín Carrillo –actual director–, no hubo otra más que salir a la calle como últimamente pasa en todos los temas en el estado.
Ejemplos sobran y muchos que faltan. Que si las, los y les integrantes del sector Salud; que si familiares de personas desaparecidas; que si productores y productoras del campo; que si las, los y les universitarios; jubilades, maestres y diiiiicen a nada estamos de que hasta presidentes municipales se suban a este barco de la manifestación para ser escuchades porque no hay cómo alguien dé salida a sus demandas. No se pasen.
A menos que le hagan como me diiiiicen están valorando en el sindicato que encabeza Norma Castorena –para que Uswaldo Pinedo acuda a ver, entender y resolver (es ilusión) las necesidades y muchas carencias que hay en hospitales y espacios de Salud–, optarán por tener todo el día música cumbianchera de Los Ángeles Azules, pues para eso el doctor sí tuvo tiempo. ¡¿Qué tal?! Y aun así, lo quieren sostener, les digo que de plano no le ayudan al gobernador.
Mejor ahí se ven, oigan. Nomás que no se les olvide, tráiganlo bien presente, que aquí todo lo que salga igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

