Pero diiiiiicen…

Miércoles, mitad de semana, la punta del cerro, la duda de ir o venir; diiiiiicen que es cuando una no sabe si es o no es, pero eso sí modo empoderada ni quien me detenga, así que vámanaxxx.
Y nos vamaxxx casi como el gobernador David Monreal que tuvo que salir a Ciudad de México para buscar el recurso que le ayude a cerrar el año, porque diiiiicen, muy ordenades y todo en las finanzas, pero no hay como reforzar las necesidades y demandas de muches.
Ejemplo me diiiiiicen, tuvo que llevarse el gober Monreal al mismísimo rector Ángel Román y la secretaria de Finanzas, para que sepan en el Gobierno Federal, de qué tamaño son los problemas.
También diiiiicen fue a tocar la puerta del IMSS para que ya se destrabe el asunto de salud que tiene a Zacatecas con otra bomba de tiempo, pues nomás no termina el problema de dejar de serlo y sumarse a los muchos frentes abiertos que ya se tienen para la Nueva Gobernanza.
Atendido allá, se regresó el gobernador para acá y seguirle con las posadas y eventos en las que diiiiicen ahora Vero Díaz no llegó y eso que son, leída la cartilla, para ella.
Quien diiiiicen mandó mensaje, pero para él, fue Omar Carrera, no se sabe si por mutuo propio o indicación de alguien, pero salió a plantarle cara a Rubén Flores.
Como sabemos alguien de Morena, como les dije, le echó la viga a Don Sigi y lo mandó al pecado, diiiiicen que el sobrino de Mary Chuy muy seguro le dijo casi casi al turista chairo “no nos representas y al obispo se le respeta”. Se llevan pues entre la escuadra 4T.
Ya que andamos en el cómo se llevan, ahora con el anuncio de la dirigencia nacional que a Morena le toca hombre para la gubernatura de Zacatecas, diiiiicen que se encendieron tambores de guerra.
Por un lado la secta, el bloque de la “jefa” desmintiendo y por otro la de los machos bragados y plurales, que todes diiiicen aseguraron “es por mi”, apenas fue ejercicio de saque y pa’ pronto sacaron sus fierros como queriendo pelear, no se pasen.
Quién ya se pasó fui yo, mejor mañana nos leemos oigan, al fin que aquí nomás les cuento lo que ¡diiiiiiicen!, ¡diiiiiicen!
