Políticas públicas en salud

¿Alguna vez nos hemos puesto a pensar que las decisiones tomadas por los diferentes organismos de nuestra región, estado o país pueden impactar directamente en nuestra vida como ciudadanos que formamos parte de una comunidad? Como un ejemplo de esto existen las políticas públicas, que se definen como el conjunto de decisiones y acciones encaminadas a resolver alguna problemática, son creadas por personas profesionales en el tema y quienes conocen las principales dificultades que enfrenta la población.
Por su parte, las políticas en salud tocan como temas principales la salud pública, global, atención médica, salud mental, servicios de salud, cobertura, costos, entre muchas más. Se establecen a nivel estatal, nacional o mundial dependiendo de las necesidades que las comunidades enfrenten, son de suma importancia debido a que establecen las estrategias, las acciones y las pautas bajo las cuales se trabajará para brindar soluciones y mejores servicios a las personas. Aunado a esto, para la salud pública las políticas son una herramienta clave para la creación de planes y programas encaminados a prevenir enfermedades y promover la salud.
Para entender este panorama es preciso ejemplificar el uso de una política pública que existe actualmente, y que todos hemos visto alguna vez en hospitales, restaurantes, etc, y son los espacios libres de humo, en donde su principal objetivo es prevenir las enfermedades ocasionadas por inhalar el humo del tabaco, creando así espacios compartidos más saludables.
Una política, como se mencionaba con anterioridad puede localizarse en espacios pequeños o grandes, un hospital puede tener sus propios protocolos, ya sea de manejo en el medicamento, de atención a pacientes, de seguridad, privacidad, y cada institución lo establecerá tomando en cuenta sus necesidades y los objetivos que deseen alcanzar, no obstante las políticas pueden aplicarse en todo un municipio, región, estado o país, como la mencionada anteriormente relacionada al consumo del tabaco.
Para la creación de las mismas es primordial, en primera instancia identificar el problema que se desea resolver, establecer los objetivos y las metas que se planean alcanzar, formular acciones concretas, viables, y factibles, que puedan ser aplicadas, y una vez puestas en marcha es necesaria su evaluación periódica, para conocer el impacto que han tenido, los resultados que han arrojado, y así poder hacer los cambios pertinentes para reformularlas y corregirlas.
Es importante nunca perder de vista los objetivos principales de una política pública, ya que como su nombre lo dice, está encaminada a buscar el bienestar físico, mental y social de una población, atendiendo sus necesidades y mejorando su integridad a través de la implementación de diferentes acciones diseñadas por un grupo interdisciplinario de expertos que evalúen la viabilidad y factibilidad de cualquier proyecto.
