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“Polvo eres”… y en composta de convertirás
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“Polvo eres”… y en composta de convertirás

EL UNIVERSAL

FOTO: CORTESÍA 

CIUDAD DE MÉXICO.- En las Sagradas Escrituras se lee: “Polvo eres y en polvo te convertirás”, pero en este caso el resultado será tierra en vez de polvo, y muy nutritiva. Nueva York se acaba de convertir en el sexto estado de Estados Unidos que permite el compostaje humano, también conocido como” reducción orgánica natural”. Una alternativa al entierro o la cremación en la que el cuerpo del fallecido se reduce a abono para la tierra. 

 

En The Natural Funeral, el compostaje humano es una opción desde marzo del año pasado, cuando se aprobó en el estado de Colorado esta alternativa funeraria. Desde entonces, la empresa ha realizado más de 40 procesos que incluyen ceremonia posterior en la que amigos y familiares del difunto esparcen sus restos (ya ricos en minerales tras el proceso) por el terreno. La ley de Colorado prohíbe vender la tierra fértil que resulta del proceso o utilizarla comercialmente para cultivar alimentos que más tarde consuman los humanos. Lo que sí podrán hacer los familiares del difunto es esparcirla, por ejemplo, en el patio, donde los restos humanos se transformarán en un árbol, o “césped”, explica Ziskin, “porque en esta parte de EU crecen pocos árboles”.

 

En 2019, Washington fue el primer estado del país en legalizar el compostaje humano. Más tarde fue el turno de Oregon (2021), Colorado, Vermont y California (2022), y ahora el estado de Nueva York acaba de aprobarlo y comenzará a ofrecerlo a los futuros difuntos a partir de abril.

 

El proyecto de ley, firmado por la gobernadora demócrata Kathy Hochul, contó con el apoyo de la mayoría del Senado estatal salvo dos votos en contra, y “dispone sobre la creación, operación y funciones de instalaciones de reducción orgánica natural como corporaciones de cementerios para la conversión contenida y acelerada de restos humanos en suelo”.

El proceso tendrá lugar en centros especiales y con un equipo de expertos al mando, pero el gobierno todavía tiene que ofrecer más detalles sobre cómo se llevará a cabo la ejecución. En los lugares que ya se ofrece el proceso comienza con el cadáver colocado en una caja reusable que se cubre con una mezcla de alfalfa, serrín, paja y otros componentes orgánicos y se sella. Ahí permanecerá el cuerpo cerca de uno o dos meses dependiendo del tipo de proceso que se elija (hay distintos métodos de descomposición orgánica humana). En este tiempo, el cuerpo se descompone de manera natural gracias a la acción de los microbios.

 

Transcurridos los 60 días, se examinan los restos para filtrar cualquier material no orgánico como dentaduras (que pueden contener amalgamas tóxicas para el medioambiente), o dispositivos médicos como prótesis o marcapasos. Además, también se recogen los huesos restantes que no se hayan desintegrado y se colocan en otro recipiente durante 30 días para reducirlos a polvo. Para eliminar cualquier posible infección que los restos puedan tener, se someterán a un proceso de calentamiento. El resultado final es una tierra nutritiva y fértil que equivaldría a una yarda cúbica o 36 sacos de tierra para plantar árboles o hacer crecer césped.