Sobreexposición política

Desde el sexenio pasado la figura de presidente todos los días estuvo expuesta por medio de lo que ellos mismos denominaron mañanera. Si bien en un primer momento se vio con buenos ojos y se tuvo paciencia y confianza, poco a poco se convirtió en un espacio para denostar y no aceptar las críticas, pues había otros datos.
El mismo presidente ya había hecho algo similar a principios de la década de los 2000 cuando fue Jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal, sin embargo, todavía no existían las redes sociales como ahora y la exposición era menos relevante.
Con la proliferación de redes sociales digitales como Facebook, Twitter y más reciente TikTok, los dichos, censuras, cambios en los datos y críticas a la oposición los memes y reels editados han inundado la virtualidad para mantenerse siempre en el centro del debate social.
Con el cambio de sexenio, la mañanera, ahora del pueblo, continuó y la figura presidencial mantiene el mismo sesgo popular en el que las masas sí o sí tenemos información de lo que ahí se dice, pero en lo personal y claro está, que por su propia personalidad, la Dra. Claudia es menos tolerante y maneja más estrés en su discurso.
Lo evidente es que este tipo de dinámicas sobreexponen a la figura presidencial de tal manera que ayuda notablemente para mantener los niveles de aprobación que en encuestas se ha visto, no obstante, eso no significa que realmente haya un gobierno efectivo.
Tampoco estoy diciendo que antes de las mañaneras sí lo fuera, sino más bien que la figura del Ejecutivo aparecía cuando había una situación apremiante que notificar a la sociedad; por ejemplo, se cancelaban las transmisiones de televisión y mediante un comunicado oficial se decía lo acontecido.
Se podrá pensar que entonces había opacidad de información, pero ahora sucede algo similar, pues sólo hay datos de lo que es relevante para el régimen en turno, es decir, no ha cambiado la dinámica, sólo la sobreexposición de cosas que se necesita poner en tela de juicio en favor de quien gobierna. Como ya se dijo, antes sucedía algo similar, en otras palabras sólo se dice lo que cuenta mucho.
Lo cierto es que los tiempos cambian y las dinámicas sociales también, con ello las redes sociales se han vuelto el sistema más efectivo para enaltecer o como dice la chaviza “funar” (cancelar), lo que desde ciertas perspectivas no tiene que ser relevante o sí, pero negativamente.
Como cierre, considero que hay que dar un equilibrio entre la sobreexposición política, convertida en campaña permanente, y la información relevante que debe darse a conocer.
