
TEXTO Y FOTO: LNZ
ZACATECAS, ZAC.- Este miércoles, Carlos Peña Badillo rindió su Primer Informe Legislativo en un formato novedoso, en el que se sometió a la votación de los periodistas: Francisco Esparza, Verónica Trujillo, Claudia Valdés y Paco Elizondo.
Este formato con cuatro comunicadores fue el elegido para que el legislador rindiera su Primer Informe de Labores, buscando un diálogo abierto y de contraste de ideas sobre su gestión en la legislatura zacatecana.
El título del informe es «Hablemos Claro» y se abordaron temas como la salud, seguridad, legislación, presentación de iniciativas y modificaciones a leyes para beneficiar a la población, especialmente a la más desprotegida.
También habló sobre su gestión y atención a peticiones ciudadanas, canalizando solicitudes a las instituciones de Gobierno correspondientes.
Además de su trabajo en la legislatura, que incluye diversas actividades como reuniones vecinales y trámites administrativos.
Manifestó su interés en seguir construyendo un proyecto incluyente y realista para el estado.
En general, el informe busca ser un ejercicio de transparencia y rendición de cuentas para comunicar a los zacatecanos las acciones que ha realizado en su cargo legislativo.
La crisis de salud como derecho humano
Carlos Peña Badillo enmarcó la discusión de salud como una «voz desde el Congreso» que alza la voz por un derecho humano que el gobierno estatal no atiende.
Acusó que el estado «no está haciendo lo que le toca» y que la mayoría de Morena en el Congreso toma decisiones unilateralmente y «no ha querido que le vaya bien» a Zacatecas en esta materia.
También cuestionó la falta de presupuesto y atención a los hospitales existentes, y criticó la construcción de un nuevo hospital en Guadalupe mientras los actuales están desatendidos.
Criticó que Morena gobierna y legisla «conforme al pasado», usando la «grilla» y el pasado como un «pretexto constante» en lugar de dar resultados.
Peña Badillo aseguró que el PRI se ha «esforzado» y que el PRI puede «dar buenas cuentas» en salud, contrastando el desempeño del pasado con el actual.
Peña Badillo señaló que el estado «no está haciendo lo que le toca» y criticó a los diputados federales por no alzar la voz.
El también líder priista acusó a la mayoría de Morena en el Congreso de tomar decisiones unilateralmente y de no querer que le vaya bien a Zacatecas en salud.
Criticó la falta de presupuesto y atención a los hospitales existentes, y cuestionó la construcción de un nuevo hospital en Guadalupe cuando los actuales están desatendidos.
Morena, reprochó, gobierna y legisla conforme al pasado, utilizando la «grilla» para señalar que el pasado estaba mal, y que el Gobierno Federal usa el pasado como «pretexto constante».
Deuda, finanzas y responsabilidad de Gobierno
En esta sección, Peña Badillo defendió la gestión financiera de administraciones anteriores del PRI y criticó la narrativa de culpa del gobierno actual.
Argumentó que la deuda histórica real de Zacatecas era de entre 7,500 y 8,000 millones de pesos (mdp) y afirmó que el resto (hasta los 20,000 mdp acusados) era deuda planeada de corto plazo, inversiones y acotaciones, y que la cifra fue manipulada para crear un «discurso de culpa».
Defensa a Miguel Alonso Reyes
Peña defendió al exgobernador, diciendo que las «mejores decisiones las tomó Alonso». Señaló que la deuda inicial se recibió por obras de la administración de Amalia (anterior gobernadora), y la deuda posterior fue planeada por el siguiente gobernador, Tello.
Mencionó obras como el Hospital General, Ciudad Administrativa y Centro Cultural Bicentenario como resultados de su gestión y reconoció que Miguel Alonso aceptó su responsabilidad en el quinquenio que no terminó de solventar una bolsa de deuda.
Crítica al gobierno actual
Peña Badillo insistió en que una administración debe ser consciente de lo que recibe y que es una irresponsabilidad no saberlo.
Sentenció que al Gobierno actual le falta «asumirse como Gobierno», ser juzgado y fiscalizado por lo que hace.
Madres buscadoras
Los periodistas cuestionaron a Carlos Peña sobre las madres buscadoras, Peña lamentó que las madres buscadoras sean violentadas y despedidas; afirmó haber presentado una iniciativa para darles una herramienta que les permita seguir en su lucha y duelo.
Acusó a la mayoría de Morena de no querer aprobarla, ya que solo quieren que pase lo que le interesa a ellos, y que «Zacatecas se está cayendo a pedazos».
El PRI, opción de la ciudadanía
El legislador terminó la discusión con un llamado al PRI a convertirse en la «primera opción de la ciudadanía» y aspirar a ser el primer estado que la oposición recupere de Morena.
Carlos Peña Badillo aseguró que se presenta como una «voz desde el Congreso» que alza la voz por la salud, un derecho humano cuyas políticas públicas, afirma, no están siendo atendidas por el gobierno estatal.
Sobre ser Gobierno, Peña insiste en que una administración debe ser consciente de lo que recibe, que es una irresponsabilidad no saberlo, y que al Gobierno actual le hace falta asumirse como tal, ser juzgado y fiscalizado por lo que hace.
El PRI necesita trabajar en cómo va a ganar y no en qué coalición se va a sumar.
Aunque reconoció que en coalición es cómo se le puede ganar a Morena y aseguró que no se trata de ambiciones personales o del siglado, pues se trata de Zacatecas.
Reiteró que en el PRI se reservan el derecho de admisión, asegurando que Saúl Monreal no tiene cabida en su partido.
Sucesión adelantada
Carlos Peña Badillo dirige una crítica muy fuerte a cómo se está manejando el tema de la sucesión dentro del partido en el poder (Morena):
Afirma que la sucesión «empezó un día después de la toma de protesta» del actual gobernador y que el momento más claro de esta sucesión prematura fue en Fresnillo, cuando el hermano del gobernador (sin mencionarlo explícitamente, pero refiriéndose a Saúl Monreal) dijo «quiero ser…» (aludiendo a la candidatura), lo cual marcó el inicio del proceso.
Critica que la atención no está en el partido, sino en una persona, y que los aspirantes son vistos como «el candidato del senador, la cuñada del senador», etc., indicando que «todo es en torno a una persona, no a un partido.»
Acusa a estos legisladores de decir que trabajan por Zacatecas, pero «votan en contra» en el Congreso Federal y «no han hecho nada por Zacatecas».
El papel y los retos de la oposición
Ante la pregunta de Pancho Esparza sobre qué le toca hacer a la oposición, Peña Badillo se centra en la autocrítica y el futuro del PRI:
Lo primero que le toca a la oposición es «tener en claro qué tenemos que hacer».
Ante la duda de Vero Trujillo sobre el relevo de candidatos, Peña afirma que el PRI se ha preparado con «mujeres y hombres, democracia [y] paridad».
Menciona a Fuensanta Guerrero como una opción de mujer joven, pero ante el descarte de Vero Trujillo, diciendo «no la conocemos, no tiene presencia, la descartamos.», nuevamente menciona a Claudia Anaya, pero aclara que ella ha dicho que «no tengo ese interés,» dejando la puerta abierta a su decisión final.
De otros perfiles de los que se habló fue de Arturo Nahle, Fito Bonilla y de él mismo.
El periodista Francisco Esparza lo confrontó directamente con la percepción de que su carrera ha estado ligada a la del exgobernador: por lo que el desafío: «tiene que dejar de ser Carlitos».
Esta crítica sugiere que para ser un contendiente serio y creíble para la gubernatura, debe demostrar independencia y un proyecto propio, no solo ser visto como el continuador de una administración anterior.
El legislador respondió defendiendo su autonomía y el enfoque en su futuro proyecto:
Respondió que «Hoy corro riesgos, construyo y trabajo en un proyecto,» buscando posicionarse como un actor que se está forjando su propio camino político.
También afirmó que se «ha formado para mi reto mayor» y que a «Zacatecas le urge quien pueda conducir,» proyectándose como la figura necesaria para liderar el estado.
En esencia, este punto fue crucial para que Peña Badillo intentara desvincular su imagen del pasado, enfocándose en su propia preparación y la urgencia de su proyecto para el futuro de Zacatecas.
Este segmento fue una combinación de crítica directa a la hegemonía y personalización del poder en Morena y un ejercicio de autoevaluación sobre la preparación del PRI para la contienda electoral futura.
