La odontología: entre el amor y el odio
En la mira
Alfredo Salazar de Santiago
Se tiene claro que son pocos los profesionistas en el área de la salud que generan tantos sentimientos encontrados como los odontólogos. Sin duda alguna, se reconoce que los profesionales de la odontología son imprescindibles para mantener la salud bucal en las personas, pero las visitas frecuentes al consultorio no suelen ser, en cierta forma, algo “tan agradable”.
Normalmente en los consultorios dentales, donde se tiene que permanecer con la boca abierta por largos periodos durante la exploración y la implementación de los tratamientos, soportar las molestias por el instrumental, recibir una infinidad de sabores y sensaciones extrañas por la boca, resultan ser poco aceptables. Pero, eso si, cuando se tiene algún problema como un dolor de muelas, caries, inflamación o sangrado en las encías, tarde se hace para buscar la atención, ver las formas y pagar lo necesario a veces, para acabar con ese sufrimiento que quita hasta el sueño.
Desafortunadamente, todavía hasta nuestros tiempos, la única manera de poder controlar y mantener una buena salud bucal, sin duda alguna es acudir de manera presencial al consultorio y soportar la triste realidad de que el problema de salud que se presenta ha sido producto del actuar de las personas, por lo que los “arreglos necesarios” se tienen que enfrentar a pesar de los costos que ello trae consigo.
Sin embargo, a pesar de todos estos argumentos, se observa que cada vez más, como ocurre en otros campos del saber humano, el avance de la tecnología ha empezado a romper estas prácticas, logrando con ello, quizá emplear nuevas formas de poder enfrentar, incluso desde un primer nivel de la atención, la realidad que se impone al trabajo “cruel” que el odontólogo tiene que realizar.
Al respecto y como parte de estos avances, se ha propuesto que se impulse una optimización de las tecnologías digitales aplicadas al campo de la salud bucal, donde el aprovechamiento de la inteligencia artificial, los dispositivos móviles y otras tecnologías digitales pueden aplicarse a los diferentes niveles de la salud bucal y con ello, mejorar la alfabetización bucodental, la puesta en práctica de la formación electrónica en salud bucodental, la telesalud y la mejora de la detección temprana de afectaciones que ponen en riesgo la salud en todas las etapas de la vida.
Un ejemplo de ello es la utilización de la teleodontología que, gracias a la pandemia por covid 19, donde la atención dental se volvió un foco rojo, esta alternativa tuvo un gran auge a nivel mundial por las bondades que con su empleo trae consigo, ya que representa el empleo de nuevas herramientas digitales y se orienta a ser una alternativa para solucionar problemas de salud bucal de urgencia y garantizar la atención a distancia, evitando desplazamientos largos a pacientes que están fuera de la zona geográfica en un momento dado, reduciendo con ello, además, los niveles de estrés que se asocian normalmente a la atención dental. Consulte a su odontólogo; éstas y otras nuevas tecnologías, están permeando actualmente la atención dental. Al tiempo.

