Pero diiiiiicen… 080526

Viernes al fin, consejo técnico y día de preocupación. Diiiiiicen que hoy una se viene toda alterada al trabajo porque las bendiciones están en la casa y hay que salir corriendo a verlas, esas no esperan.
Quien no esperó a que le ardiera el Estado desde su oficina y se fue hasta Saldaña, Pinos, fue el gobernador David Monreal. Diiiiiicen que más vale un aquí corrió, que un aquí quedó.
Así que no paró hasta que andaba allá en el sureste en una agenda de Seguridad. Diiiiicen que por irse a encabezar una, descuidó la otra, la Alimentaria.
Y es que mientras en aquella comunidad mezcalera el gober y su equipo entregaban “cositas”. En la capital, desde Secampo para el mundo, las, los y les productores llegaron al Congreso local, diiiiiicen, que ardiendo de coraje y desesperación.
Agarraron parejo y se fueron contra todas, todos y todes. Diiiiiicen que el coraje general es contra Ángel Oláis que es quien controla “en todos sentidos” el acopio de frijol.
Después de mentar madres, gritar malayas y ofender a presentes y ausentes, después de tocar las, los y les campesinos, la puerta equivocada diiiiicen que al final, ya en la cordialidad, se logró que se instalara una mesa donde sí se resuelven esos problemas, que es en el Gobierno Federal, la parte que le toca al estatal y de pasada en la dependencia que toca, la Sader.
Eso sí, quien diiiiiicen ya no los recibió ni dio la cara fue Rodrigo Reyes, le urgía más llegar a una colonia, que a la mesa que pudiera destrabar el problema.
Problema el que viene para los siguientes días oigan. La Secretaría de Educación Federal, ante el paro nacional, anunciado por las, los y les maestros; diiiiicen que determinó que lo mejor era terminar el ciclo escolar antes de tiempo.
Ahora el tema es que nadie les cree su nobleza. Diiiiiicen que lo real es que en la flojera de Morena para gobernar; quieren que nada distraiga del mundial, nada es nada, ni la crisis en educación.
Hablando de nada, ya nada falta para celebrar a las mamis, así que mejor aquí le dejo y nos leemos el lunes, eso sí, no se les olvide que aquí sólo les cuento lo que ¡diiiiiicen!, ¡diiiiiicen!
