Al son que me toquen bailo
Carlos Peña Badillo
En estos tiempos convulsos en los que la adversidad es permanente, resulta fundamental reconocer a todas aquellas personas que siguen en pie de lucha, cada quien desde sus trincheras, concentradas, decididas y convencidas de dar lo mejor de sí, de sacar la casta y demostrar todos los días que Zacatecas vale y vale mucho por su gente, que más allá de circunstancias y momentos como de manera coloquial se dice “al son que les tocan bailan”.
Decidí el día de hoy que iniciamos nuevo mes y por cierto el penúltimo del año, hacer este modesto reconocimiento a quienes en estos últimos años, meses y hasta días siguen poniendo muestra de cuanto creen en su tierra, que apuestan patrimonio, que arriesgan su vida y que no se detienen frente a los obstáculos mayores, son fechas de recordar a los seres queridos que se han adelantado en el camino, pero los vivitos y coleando como luego dicen, en estos tiempos en los que “al son que me toquen bailo” son dignos de mencionarse y aplaudirse.
Comienzo con el sector salud, médicos, enfermeras, personal operativo y administrativo, que a pesar de no contar con insumos indispensables, recursos suficientes y respaldo necesario, desde el inicio de esta pandemia han estado de pie al frente de batalla, no han escatimado esfuerzos ni siquiera cuando de poner la vida en riesgo se trata, lamentablemente muchas y muchos perdieron la batalla, gracias por tener un alto sentido del deber y demostrar que “al son que les tocaron bailaron”, sin ustedes esta crisis de salud provocada por el Covid-19 no estaríamos en vísperas de por fin controlarla y regresar a nuestra anhelada normalidad. Como decía el comediante Memo Ríos: aplausos.
Sería un error omitir en está particular muestra de gratitud a las y los elementos de Seguridad Pública en todas sus corporaciones y roles, desde operativos, administrativos y mandos, tanto a los que todos los días salen a cuidar nuestra vida arriesgando la propia, como a quienes en cumplimiento del deber han perecido. La crisis de inseguridad más aguda de los últimos años es justo la que estamos viviendo, en muchos casos la falta de salarios dignos o la capacitación y equipamiento necesario son un agravante más para la arriesgada y peligrosa labor que realizan, sin embargo, en cada turno salen a dejar el alma para garantizar la tranquilidad de la ciudadanía por extraordinarios que resulten los tiempos que enfrentamos, están ahí brindando protección ciudadana, previendo el delito o desafiando a la delincuencia, y sí a pesar de tanto, “al son que les tocan bailan”. No rajan. Reitero en modo Memo Ríos: aplausos.
Mención especial merecen quienes han sorteado, producto de los dos retos anteriores, la pandemia y la inseguridad, ambos problemas mayores; me refiero a comerciantes y empresarios que deciden apostarle un día sí y el otro también a seguir invirtiendo, generando empleo y economía, decididos a levantar la cortina, a volver a abrir sus puertas. Frente a estos dos extraordinarios fenómenos que nos rebasaron y que han generado una de las mayores crisis de las que se tenga memoria, incluso muchas veces con nulos apoyos gubernamentales, ustedes están ahí dando todo, buscando sacar adelante a sus familias como la generalidad de las y los zacatecanos que primero creen, para luego salir y hacer, felicidades por ser ejemplo e inspiración de presentes y futuras generaciones, ustedes también “al son que les toquen bailan” y sí venga Memo Ríos: aplausos.
Espacio y tiempo me falta para seguir con quienes tenía pensado destacar en esta breve participación, consiente que puedo omitir a muchos, pero seguro estoy que menciono con certeza a los que en fechas recientes han sabido sobreponerse a las complejidades citadas y muchas otras más, producto de caprichos, decisiones equivocadas u omisiones delicadas; aplausos pues para las y los maestros, que han adecuado sus sistemas para atender en línea, para dedicar el doble de tiempo a la atención a distancia; campesinos, taxistas y transportistas, migrantes, jubilados y servidores públicos, que con recortes presupuestales, eliminación de programas, falta de pago, respeto, atención o solidaridad, siguen dando su mayor y mejor esfuerzo para que nuestra bella tierra siga brillando, que nada ni nadie opaque esas ganas de luchar y demostrar que en Zacatecas somos más quienes “al son que nos toquen bailamos”.
Vámonos cantando y bailando al son de “así es la vida” que Reyli Barba y Joan Sebastian nos presentaron a dueto, … “así es la vida de caprichosa, a veces negra, a veces rosa, así es la vida jacarandosa, que te quita, te pone, te sube, te baja y a veces te lo da, así es la vida”.

