El regalo perfecto
Rabo y orejas
Carlos Saucedo Medrano
México tiene más de 500 años de historia taurina; casi 300 ganaderías de toros bravos; plazas bellas a lo largo de la república; un número importante de toreros en activo y muchas figuras que formaron parte de la vida social del siglo XX. En nuestra fiesta, es muy común el término “jugarse la vida” y coincide en este lío de palabras la que nos vamos a jugar mañana en el edificio de la Suprema Corte.
Una decisión del máximo tribunal de la nación tiene en vilo a miles de aficionados y amantes del toreo. Un día; una hora; un momento: el todo por el todo que puede sentar un precedente importante o sumamente desfavorable para la causa taurina en nuestra nación.
Los rumores apuntan a que el sentido del proyecto de la ministra Yasmín Esquivel, sería en torno a revocar la suspensión definitiva que tiene cerrada a la Monumental Plaza de Toros México. Este pronóstico se basa en que ya que existen dos antecedentes que ella resolvió a favor de la fiesta: la prohibición de entradas a los menores de edad en Tijuana y una declaratoria de Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) en Nayarit. Si bien el par de resoluciones fueron importantes, la de mañana es
una auténtica cita con la historia.
Por todos lados, es falaz el argumento de que las corridas de toros atentan contra el derecho humano a un medio ambiente sano. Esa triquiñuela sirvió para que, en casi dos años, se presentaran un número importante de amparos en varios puntos del país, destacando Guadalajara y Zacatecas, sin olvidar que se intentó hacer lo mismo en Aguascalientes. Ante esto, una votación a favor de un proyecto que erradique ese falso argumento, abre la vía para un blindaje jurídico robusto del toreo en México.
Ya que estamos en las postrimerías de las fiestas de Navidad y año nuevo (quizás alguien cumpla años hoy); ese sería nuestro regalo ideal: el fallo favorable del máximo tribunal del país –el que más asedio ha sufrido en los últimos años desde el púlpito del poder- y con ello reivindicar que vivimos en una nación libre, de respeto a las minorías y al ejercicio de la cultura.
La México cuenta con la fama de ser la catedral del toreo de América Latina y por ella han desfilado los máximos exponentes de este arte tan rico y único. Ojalá mañana pueda ser la fecha reivindicativa de nuestra forma de entender la vida: del ansia en taxi rumbo a la avenida de los Insurgentes; del abrirse paso entre las multitudes para encontrar tu localidad; del nudo en la garganta cuando rompe el paseíllo en tarde de domingo y del éxtasis colectivo que, en una forma de embudo, nos traslada a planos de realización.
Ojalá mañana volvamos a ser felices.

