La Luz como emblema del conocimiento
Rara Avis: Letras, Arte y Cultura Novohispanas
SALVADOR LIRA
El emblema de la luz encendida sobre una mesa fue un tipo iconográfico ampliamente difundido y utilizado para múltiples fines. En varios espacios, inclusive, fue un símbolo de apropiación entre el amor sagrado, con la abeja rondando alrededor de su vuelo. En El Mundo Simbólico… de Picinelli se dedica una amplia disertación en torno a esta imagen, con valores y motivos que evidentemente dieron cauce a distintas formas y sentidos.
En las exequias a Francisco Xavier Lazcano en 1783, organizadas por la Real Universidad de México, se aprecia un emblema con plena referencia al referido libro del italiano. No obstante, su integración tuvo una idea en función de la Real Universidad y sus distintas facultades. La pictura fue una mesa en la cual se encontraba una vela plenamente encendida. Sobre la tarja, un General de Escuelas, rematado con el lema Lucet Omnibus.
El soneto explicaba el motivo:
Esa que adviertes lámpara luciente
De brillos luminosos revestida,
En breve cielo esparte repartida
La que respira vida refulgente.
Vida de luces toda permanente
La noche del morir volvió a la vida,
Que aún al mismo espirar más encendida
Se deja ver y más indeficiente.
Esa brillante antorcha Americana,
Puesta en el candelero, mucha gloria
Dio a tu esplendor, Minerva Mexicana.
Reparte a tus Alumnos, que en la historia,
Pues no apagó su luz Parca inhumana,
Vínculo es en su luz a su memoria.
El emblema es una alegoría a la luz y sabiduría del Dr. Lazcano. El vínculo es cómo irradió a los estudiantes, con base en su esmero y trabajo, el estudio y amor a la Teología. El propio soneto habla de otra alegoría del saber, muy novohispana, “La Minerva Americana”. En la narratio philosophica da un contundente significado: “Esto fue ser como Luz para todos”, una referencia explícita al lema y su referencia en Picinelli.


