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Leyes de Reforma
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Leyes de Reforma

JESÚS DOMÍNGUEZ CARDIEL

 

Prácticamente todo el siglo XIX, el recién nacido país mexicano sostuvo guerras y enfrentamientos, tanto al interior como al exterior. Algunas corrientes le han denominado guerras fratricidas y otras más, intentos de afianzamiento político.

 

Lo cierto es que todos los procesos de esta centuria desencadenaron consecuencias, en su mayoría negativas en lo inmediato; por supuesto, hay elementos y estudios bastante serios que indican que a largo plazo fueron la base del país que hoy conocemos.

 

En este sentido, uno de los personajes más sobresalientes, por donde se quiera observar, es Benito Juárez, aquel que nació en San Pablo Guelatao en Oaxaca en 1806 y que para la década de 1850 se posicionaba como una de las máximas figuras políticas e ideológicas mexicanas.

 

Juárez, ha sido conocido por dos aspectos fundamentales, el primero, porque llegó a ser presidente en condiciones adversas por su condición social; el segundo por haber logrado impulsar las leyes de reforma.

 

Esto sucedió el 6 de septiembre de 1858 en Guanajuato, según el propio gobierno de México, pero, ¿qué son las leyes de reforma?

 

A saber, es un proceso histórico que comienza en 1854 cuando un grupo de personas con ideas liberales se levanta en armas buscando la separación de la Iglesia y el Estado, es decir, buscaban que la administración pública y el gobierno tuviera un carácter laico.

 

Los enfrentamientos y las promulgaciones de algunas leyes fueron sucediendo en el transcurso de algunos años, por lo que para 1857 se sanciona la Constitución Política que enmarca este proceso.

 

Sin embargo, no terminó ahí pues, a partir de que en 1858 Benito Juárez asume la presidencia nacional, tuvo otros problemas de gran calado que impulsaron la creación de nueva legislación con carácter liberal, algunos ejemplos de estos enconos son: la segunda intervención francesa y el denominado segundo imperio.

 

Así, en 1858 se desató lo que se conoce como la Guerra de los Tres años o Guerra de Reforma, cuando, por medio del Plan de Tacubaya se derogó la constitución política y Benito Juárez se vio obligado a partir a Guanajuato, donde decide restablecer el gobierno constitucional, en claro enfrentamiento contra el bloque liderado por Félix María Zuluaga.

 

Como se conoce, la situaciones adversas para la república terminan años más tarde, sin embargo, las leyes de reforma son sobresalientes porque impulsaron: a través de la ley Juárez, la supresión de tribunales eclesiásticos y militares, también por medio de la ley Lafragua la libertad de imprenta y de opinión, la venta de propiedades y terrenos de eclesiásticos por la Ley Lerdo, la reinstalación del Registro Civil y la prohibición del cobro de diezmos por parte de la Iglesia.

 

En este sentido, no debemos olvidar a personajes como José María Lafragua, Juan Álvarez, Manuel Lerdo de Tejada y José María Iglesias, quienes fueron los impulsores de las leyes antes dichas.

 

Finalmente, estas legislaciones continúan vigentes en la actualidad y son base 

fundamental para la sociedad en la que vivimos, pues ahora son derechos de los que la mayoría podemos gozar, de ahí la importancia de seguir recordando y manteniendo vigentes este tipo de procesos históricos.