Moncayo
JESÚS DOMÍNGUEZ CARDIEL
Seguramente todos hemos escuchado alguna vez una melodía ejecutada por una orquesta sinfónica, que ejecuta melodías que evocan a la cultura mexicana, sus raíces y estilos musicales, se trata del famoso Huapango de Mocayo, ¿pero sabe por qué se llama así?
Para empezar es preciso decir que el compositor de la famosa pieza se llamó José Pablo Moncayo García, quien nació en Guadalajara en 1912 y murió un 16 de junio de 1985 en la ciudad de México, de ahí el mote, pues el nombre oficial es Huapango.
Fue egresado del Conservatorio Nacional de Música y aunque para mantener sus estudios tuvo que trabajar como pianista en orquestas de jazz y programas radiofónicos, su ímpetu y preparación lo llevó a en 1931 ingresar a la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de México, donde participó primeramente como ejecutante de piano y percusiones, hasta convertirse en cinco ocasiones director, subdirector y director artístico.
Obtuvo diversos premios y reconocimientos y compuso piezas sinfónicas, destacando, Sinfonía No.1, Amatzinac, Homenaje a Cervantes, Tres piezas para orquesta y Pequeño nocturno. Pero siempre destacando el famoso Huapango.
Falleció muy joven a los 46 años de edad y hasta el 22 de noviembre de 2012 sus restos fueron trasladados a la rotonda de los hombres ilustres. Pero también es reconocido como uno de los más grandes impulsores del nacionalismo mexicano en cuanto a música se refiere.
En cuanto a su pieza más famosa, fue escrita en 1941 estrenándose el 15 de agosto en el Palacio de Bellas Artes, ejecutada por la Orquesta Nacional de México y dirigida por Carlos Chávez. Según la historia biográfica de Moncayo, para su creación se basó en piezas populares emanadas de los fandangos veracruzanos, tales como: El Gavilán, Ziqui Ziri y Balajú.
La pieza es considerada como un ícono de la música mexicana y se ha escuchado en diferentes latitudes de los cinco continentes, pues su melodía genera vibraciones sensoriales en quien la escucha, además de que es una forma clara de cómo se puede manifestar la cultura mexicana.
En la actualidad, el Huapango se toca en muchas partes y es infaltable en el repertorio de las orquestas. Hay quien también la usa como fondo para finalizar algunos actos académicos, culturales o simplemente civiles, lo que demuestra su versatilidad en cuanto a los gustos se refiere.
Finalmente, este tipo de piezas musicales no pertenecen a ningún estrato social, grupo, filiación política e ideológica o gremio artístico, por el contrario, hay que difundir con más énfasis para ampliar el público que las conoce, pues no es la única y existen otras que contribuyen al respecto.

