No persigas mariposas
Salomón J. Pendleton
¿Por qué no eres feliz? ¿Por qué parece que siempre está fuera de tu alcance eso que podría cambiar tu vida para siempre? Porque hay una cumbre falsa. Escalas la montaña y te das cuenta que no es la cima, hay más. Sigues escalando a otra cima y te das cuenta que tampoco es la cima. Conclusión: Escalar es lo que debemos disfrutar.
El resultado que queremos en nuestra vida muchas veces se encuentra en el proceso que estamos resistiendo. Nos aferramos a lo que era y a lo que creemos que debe ser y no soltamos lo vano. El problema es que no creemos que las cosas “comunes” de la vida como nuestros valores, la familia, nuestras amistades, la disciplina y nuestra pasión por hacer bien las cosas nos harán felices o que puedan acercarnos a la paz. Disfruta el viaje.
¿Para qué levantan pesas los jugadores de futbol americano? ¿Hay un concurso de levantamiento de pesas? No, levantar pesas no es el objetivo del ejercicio. Es un medio para llegar a la victoria en el juego. Desarrollan resiliencia. Así es la felicidad. No trabajamos para ser felices, somos felices porque trabajamos. “Descubrimos” la felicidad al trabajar en lo que nos apasiona aunque sea difícil. Es una paradoja.
El secreto no es correr tras las mariposas, es cuidar el jardín para que ellas vengan.
Necesitamos estar anclados a nuestro propósito. La felicidad no está en tener, está en hacer. Busquemos convertirnos en la persona que debemos ser para alcanzar el sueño que Dios nos dio. No sólo trabajes duro en tu empleo. Trabaja en ti mismo.
Esto toma tiempo, no es rápido y no es instantáneo, pero para los que perseveran es posible. Al pasar el tiempo y madurar llega el contentamiento. Dejas de afanarte por tener y te concentras en ser. Cuando das felicidad eres feliz. Cuida tu familia, tus amigos y tus clientes y “la felicidad” te alcanzará.

