Nuevos retos, nuevas profesiones
Alfredo Salazar
El mundo actual nos ha enseñado que debemos transformar el rumbo en muchos ámbitos. Al respecto y por lo que hace referencia a los dos últimos años, y todavía hasta estos momentos, la salud ha sido uno de los aspectos que las personas en todo el orbe le han dado un vuelco a reconocer que se requiere una reconceptualización que permita posicionarla como un “bien común” para todos y donde el papel de la salud pública recobra y adquiere su carta de ciudadanía. En este sentido, resurgen nuevos retos y la necesidad de impulsar acciones en materia profesional donde gracias a eso, y en nuestro contexto estatal y regional, en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), se gestó la necesidad de impulsar una nueva oferta educativa a través de la creación de la Licenciatura de Salud Pública que va a permitir abordar la relevancia de la actuación de los profesionales de la salud desde el primer nivel de atención, donde la promoción de la salud y la protección específica, permitirán, como estrategias de actuación dirigidos a grandes grupos de población, recobrar el papel trascendental que tiene la prevención de las enfermedades bajo un enfoque científico y profesional.
El profesional egresado de esta licenciatura que oferta la UAZ tiene la capacidad, entre otras de sus competencias, de identificar, atender, solucionar y/o disminuir sus consecuencias, en la medida de sus posibilidades y condiciones propias, de los problemas de salud pública, es decir, de aquellos problemas que afectan a grandes grupos de población con el diseño de estrategias de intervención con un enfoque desde el primer nivel de atención. Muchos se preguntarán qué es un problema de salud pública. En este sentido, se pone como ejemplo a las enfermedades como la diabetes mellitus, hipertensión arterial, enfermedades del corazón, etcétera.
Es posible afirmar, sin temor a equivocarse, que en la población zacatecana no existe familia que no tenga al menos un integrante que padezca alguna de estas enfermedades y que por consecuencia, sus descendientes pueden poseer los antecedentes personales y ambientales que, de no cuidarse y controlarse, pueden ser candidatos a padecerlas, lo cual se agrava por cuestiones como la obesidad, adicciones y otros estilos de vida que de no implementar medidas de prevención y control, favorecerán el desarrollo y consecuencias de los problemas que como se observa en las instituciones de salud, son el pan nuestro de cada día. Lo mismo ocurre con las enfermedades transmisibles, como es el caso de la Covid-19, que como lo observamos en los últimos años, vino a cambiar los patrones de conducta en materia de la medicina preventiva y donde estrategias tan básicas como mantener sana distancia, lavado de manos y la protección con la vacunación, y que requieren de un proceso de concientización que los profesionales de la salud pública pueden implementar a través de la elaboración de programas orientados a cada tipo de población por su características particulares. Estas y otras competencias forman parte del perfil del egresado de la licenciatura de salud pública. Al tiempo.

