Pero diiiiicen…
Fin de semana, nos alcanzó el viernes; después de una semana intensa toca irnos a descansar, a disfrutar de todo lo que el hogarts ofrece, incluida la friega doméstica, esa que se atiende diario y se multiplica sábado y domingo. Hablando de multiplicaciones, ya hay que echarle cuentas a la quincena para que ajuste a los abonos, las tandas, los gustitos, todo lo que a una le gusta y también a ratos asusta.
Ya que les digo sustos, me diiiiicen que así se han visto las, los y les quienes acuden a disfrutar del Congreso Nacional Charro. Al parecer los precios para decir “salud” están elevadísimos; que si en la Fenaza hasta pensar en un seis generaba dolor de cartera, en el caso del lienzo se pasaron y los costos están de asustar al miedo. Ojalá que se reconsidere bajarle un poquito, la gente quiere ir disfrutar y consumir en las charreadas, pero que no la chiflen que es cantada.
Hablando de chiflar… las, los y les comerciantes que buscan instalarse a la venta de productos que elaboran incluso de manera artesanal, están chiflando, pero desesperados para que alguien los voltee a ver. Diiiiicen que le invirtieron en su materia prima para elaborar entre muchas cosas cintos piteados, pero resulta que les andan cobrando hasta por pensar en un diseño; pasan a pedir aportación por todo y además elevada como si fueran los mejores tiempos para gastar lo que no andan ingresando. Les urge que el gobernador David Monreal o el secretario de Turismo acudan a poner orden.
Hablando de orden, fíjense que diiiiicen sigue pasando lo mismo que en nuestra recién concluida feria nacional; ahí en las instalaciones del lienzo se ve lleno de policías y qué bueno, pero en zona metropolitana siguen los problemas y la gente anda enojada, porque en sus barrios y colonias sigue respirándose el miedo. Vieran qué feo.
Y ya que hablamos de cosas feas “éramos muches y parió la abuela”. Surge un nuevo problema en la administración estatal por la falta de resultados. Ya ven que, según encuestas, muches de las, los y les “juncionarios” ni cuidan ni ayudan ni le suman resultados al gober Monreal; es más, ni cómo negar que en la mayoría de las dependencias hay puras fallas, pleitos y falta de oficio.
Si no que le pregunten al secretario de Economía, después de la “aporreada” que le pusieron en su comparecencia en la Legislatura. Diiiiicen que ya generó un dolor de cabeza más; provocó un golpe duro y que va directo al gober Monreal, pues “la culpa es de quien lo hace, compadre”. La Coparmex le hizo un llamado público y directo para que Rodrigo Castañeda deje de “hacerle al tío Lolo”. Resulta que, entre otras cosas, lo acusaron de “no tener metas claras, omitir resultados estratégicos, faltar a la congruencia de la realidad y no brindar ni certeza ni claridad en indicadores y mediciones”.
De plano diiiiicen que ellos viven la realidad del día a día, la falta de dinero, la pérdida de empleo, el nulo apoyo, la creciente inseguridad y la ola de imparable inflación en lo que va de esta administración; lo único cierto es que en materia económica vamos pa’atrás.
Otro que ahora fue pa’atrás, para variar, de nuevo, es el municipio de Jerez. En el reciente Tianguis de Pueblos Mágicos en el estado de Oaxaca, cuentan que quienes andan por aquellos rumbos que compararon la presencia entre Sombrerete y el stand jerezano y pos la verdad diiiiicen que con una diferencia abismal. En el equipo de Alan Murillo se veía la buena mano de una administración que, a pesar de la adversidad financiera, buscó lucir y llevar algo muy digno.
En cambio, diiiiicen que el doctor Humberto Salazar llevó el reflejo de su caótica administración; la presencia fue sombría, poco atractiva y hasta poco faltó para que le colgaran playeras ahí de Morena. Adivinaron, para acabar de amargar el asunto, pues ahí en los mismos de casa es donde ha encontrado la mayoría de sus dolores de cabeza. Qué triste historia oigan.
Mejor vámonos, hasta el lunes, ustedes ya saben que todo lo que salga aquí, igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

