Pero diiiiicen…
La última y nos vamos, ya es jueves y se comienza a sentir ese viernes chiquito que tanto gusta. Este mes patrio va volando, yo ando toda emocionada porque ya quiero dar un grito que no sea desesperado por tanta cosa que anda una sufriendo del diario, oigan. Así que tenemos que aprovechar que toca medio descansar para cargar pila y volver a darle con todo, amix.
Hablando de dar, me diiiiicen que puras lástimas como estado seguimos dando. Estamos estancados en todas las mediciones como la entidad y el gobierno peor calificados. Cómo estará la cosa que, al parecer ya, según mi compi de Mitofsky, la carga de reprobación está impactando en Morena y el presidente López Obrador; el desencanto que existe nos coloca como uno de los estados donde en ambos casos menor aceptación alcanzan.
Para sumarle, ayer que dieron a conocer las encuestas donde las, los y les morenistas definieron la corcholata destapada (ya sabíamos y se los dije, era Claudia Sheinbaum desde en antes), quedó claro que ya ni en Zacatecas, su casa, logró tener la mayor simpatía el paisano Ricardo Monreal. Eso de sugerir que el gobernador David Monreal era el mejor de todos sus hermanos para gobernar y cumplirnos, vaya que trajo costo para el senador. Diiiiicen que le fue tan mal que hasta en su tierra le ganó Manuel Velazco del Partido Verde y Gerardo Fernández Noroña del Partido del Trabajo.
Así que si ustedes esperaban que hubiera premio de consolación para el doctor Monrris, pos vayan cancelándolo, pues según el presidente López Obrador había como cuatro premios y con estos resultados… pos estar en último lugar no da chance ni de pasar a Muebles Troncoso como en Chabelo. Diiiiicen que se confirmó la perversidad de AMLO al permitir que se registrara —después de berrinches, operaciones en lo oscurito y hasta rebeldías y berrinches el de Puebla del Palmar—, pues ya le tenía preparado que hiciera el ridículo en este proceso. Sí se pasó con la estrategia Don Presidente.
Diiiiicen que ya nomás falta que salga y diga en la mañanera «¡Y la queso!». Jíjuela, qué feo se llevan.
Hablando de soportar, me diiiiicen que en la Fenaza, las, los y les trabajadores ya no aguantan ni soportan a Yaseth Hernández, de quien aseguran, no sabe ni tratar ni respetar ni mucho menos cuidar al personal que está bajo su mando como directora de la «máxima fiesta de los zacatecanos», si es que todavía se puede llamar así.
Al parecer, su preocupación no son ni las señoras de la tercera edad que ahí están trabajando ni las condiciones en las que el personal realiza su trabajo ni mucho menos darles las herramientas necesarias para que realicen su chamba. Diiiiicen que lo único en lo que anda concentrada la coordinadora, es el cobro de los baños, pues ahí aseguran “está la caja chica”.
Y como ya andamos enferiados, déjenme les cuento que me diiiiicen que estamos ya prácticamente a ocho días de que inició formalmente esta edición de la Fenaza y es fecha que un alto porcentaje de las instalaciones comerciales y locales dentro de la feria —otra vez— están solos. Al parecer por los altos costos para rentarlos, las bajas ventas que son innegables y la lamentable ola de inseguridad que aun y que el gober Monreal tenga otros datos, no deja de aplastarnos, ya ven lo de ayer en Guadalupe en un rebote y en otra colonia de la “ciudad del bien y del progreso”.
Y antes de irnos les cuento que, como parte del progreso, tanto el gobernador como el alcalde Jorge Miranda entregaron la ampliación de la vialidad del Orito. Diiiiicen que bien curioso, desde la SAMA que encabeza Susana Rodríguez el propio personal difundió un mensaje de “was ha” para que voluntariamente a fuerza acudieran las, los y les empleados de esa dependencia a rellenar el evento y que por las cochinas dudas se escuchara el aplausómetro más que cualquier grito de reclamo o reproche.
Eso sí, no contaban en la Nueva Gobernanza con que llegarían las, los y les pensionados del Issstezac a reclamar y seguir exigiendo lo que se les debe. Diiiiicen que puros corajes pues.
Mejor vámonos. MIentras que a ustedes no se les olvide y tráiganlo bien presente, que aquí todo lo que salga igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

