Preliminares poéticos
Rara Avis: Letras, Arte y Cultura Novohispanas Preliminares poéticos
Salvador Lira
Durante la Edad Moderna, la publicación de obras en la Monarquía Católica tuvo un proceso por demás interesante. Con las disposiciones de Felipe II, las obras en efecto debían pasar por una revisión por el Santo Oficio y la representación real, hecho que conllevó a los trámites de autorización que se vislumbran en los preliminares. Estos, en efecto, eran otorgados por las autoridades regias, que debían integrarse a la obra, junto a los pareceres que en perspectiva eran la extensión o fórmula para validar el hecho publicado.
Aunado a ello, en varias ocasiones se incluían algunos versos, casi a manera de “preliminar”. De esta manera, se encargaban y se publicaban poemas por letrados de cierto reconocimiento, que hacían una especie de exaltación a la obra, al patrocinador, al asunto (en caso de que fuese un impreso por alguna situación especial, como jura, beatificación o expresión fúnebre), al monarca o al autor.
Más allá de encontrar este ejercicio como un mero acto de relleno o de simple ejercicio laudatorio poético, se encuentran verdaderas acciones y posturas, entre la filiación o bien las redes escriturales por autores. Por ejemplo, en el Gentiliaco elogio… de Miguel González de Valdeosera, sermón publicado en 1707 por el feliz parto de Luis I, se vislumbra, por un lado, el posicionamiento del poeta Pedro Muñoz de Castro respecto a los sucesos de la monarquía. Cabe mencionar que el impreso está inserto en el contexto de la Guerra de Sucesión Española, con la disputa por la legitimidad de la sucesión entre Felipe V de la casa borbónica y el candidato Carlos de los Habsburgo. El poema es:
De España el Cielo, contra España airado,
proceloso, encrespado, enfurecido,
con saña formidable embravecido
en rayos se destila liquidado.
Al arma toca, al arma conjurado
nublados excitando denegrido,
y con fatal aspecto oscurecido
furias fulmina, en furias anegado.
Todo ha sido, hasta aquí, pavor y miedo
sin que podido halla humano escudo
opuesto resistir hostil denuedo.
Mas si González hoy, anuncia agudo
nacido un SOL HISPANO, decir puedo
que ya depuso el Cielo lo Zañudo.
El soneto es un dechado de lealtad a la causa pro borbónica, dado que insiste que, ante la incertidumbre y hostilidades, el nacimiento de un nuevo Sol Hispánico trae luz, tranquilidad y prosperidad. El anuncio es por la voz del sermonista, quien es también elogiado por su acto, de quien es amigo del poeta, según el texto previo al soneto. De esta manera, hay una triple exaltación: la causa, la monarquía y quien expresa la lealtad.

