Se les peló Baltazar
Carlos Peña Badillo
Pareciera de película, pero sucede en la vida real, ha pasado a lo largo de la historia y se repite en nuestros tiempos. Ni el uso de la tecnología más sofisticada ni las prisiones con las medidas más extremas de seguridad en el mundo han evitado que reclusos, quienes están purgando una pena por haber infringido la ley, se las ingenien para huir de su prisión.
Ejemplos tenemos muchos; como no recordar la historia de Alcatraz, en la isla frente a la bahía de San Francisco. Era considerada la cárcel más segura de los Estados Unidos. Sin embargo, Frank Morris, Clarence y John Angalin, dieron cuenta de que esa cárcel podía ser vulnerada y en 1962 escaparon, lo consiguieron cavando por mucho tiempo con cucharas y cuchillos, al fin una noche se fueron para siempre, dejando atrás la pena que purgaban.
En México tenemos al maestro de los túneles, los escapes y las fugas; así es, Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, por tres ocasiones ha sido sentenciado con la pérdida de su libertad y en las dos primeras ocasiones en que fue internado, se les escapó. La primera fue en 2001 de Puente Grande en Jalisco; la segunda en 2015 del Altiplano en el Estado de México.
Zacatecas tiene también historias que contar, como olvidar algunas de las más recientes cuando 53 personas, en medio de un rescate la madrugada del 16 de mayo del 2009, por la puerta principal y sin oposición alguna, uno a uno, fueron saliendo a su libertad y fue hasta cerca de las 5 de la mañana cuando las autoridades se percataron de los hechos. Se habla de que al paso de los años, 20 fueron recapturados, por lo menos 10 han perdido la vida y 23 que aún siguen prófugos de la justicia.
A esta le acompañan otras más, lo mismo un reo que cortó los barrotes de su celda con una segueta y que con ayuda de cobijas saltó la barda perimetral. O aquella que pasó a la historia por excarcelar al prisionero por temas de salud y en la ruta de traslado fueron interceptados por un comando que logró llevarse consigo al recluso. Nos vamos al 2020 y, 20 presos más en el penal de Cieneguillas lograron cavar un túnel de al menos 50 metros de largo y adiós cárcel.
Este fin de semana, en medio del Congreso Nacional Charro 2022 con sede en el estado. La segunda visita del embajador Ken Salazar con anuncios cuestionados de intervención y apoyo en el combate a la inseguridad que nos aqueja de manera desbordada. Se dio otro escape a plena luz del día y fueron hasta ahora al menos siete personas quienes emprendieron la fuga del penal.
Por años se ha solicitado a la federación la urgente atención a este problema. Las condiciones del Cerereso en Zacatecas no son las óptimas para recluir a quienes son procesados por delitos federales, máxime vinculados a la delincuencia organizada. Si esto en años pasados era muy delicado, hoy con la pugna constante entre cárteles opuestos, hace mucho más grave la condición de operación y vulnerabilidad de este centro penitenciario.
Ojalá que pronto se escuche y atienda está exigencia por parte del gobierno federal, de lo contrario, no sabemos por cuantas ocasiones, seguiremos cantando como la Arrolladora Banda el Limón “a un venado lampareado, es difícil de cazar; aunque le pongan la trampa, tiene experiencia al brincar. Se quedaron con las ganas, se les peló Baltazar”.

