Un certamen literario a San Juan de la Cruz
Rara avis: letras, arte y cultura novohispanas
Salvador Lira
Los certámenes literarios en la Nueva España significaron un lugar relevante para la exposición de distintos letrados. Su celebración no trataba únicamente de la consolidación de la palestra. Se hacía también todo un ceremonial, en función de la ofrenda que se iba a realizar. De allí que, por ejemplo, si se trataba de una jura a un monarca, se hacía la aclamación debida con aparatos de representación regia, mientras que para otras ocasiones, como la dedicación de un templo, se hacía un peregrinaje, recalcando las buenas medidas de la obra.
En el siglo XVIII se destaca un certamen por lo demás peculiar. Se trata de El segundo quince de enero…, impreso por la casa de José Bernardo de Hogal, en honor a la canonización del carmelita San Juan de la Cruz. El certamen fue convocado por los Carmelitas Descalzos. El volumen en realidad es el reasunto de todas las celebraciones por el suceso, en donde se retoma el arco triunfal descrito por Cayetano de Cabrera y Quintero, los distintos ceremoniales, así como los sermones en los novenarios realizados por tal ocasión.
La obra interesa por múltiples motivos. En principio, existe una exposición relevante en cuanto a las formas poéticas y emblemáticas. En el certamen, fueron premiados, entre otros autores, el referido Cayetano de Cabrera y Quintero y fray Andrés de San Miguel, un carmelitano que tuvo una importante presencia en el siglo XVIII además de ser el confesor del virrey Fernando de Alencastre Noroña y Silva, duque de Linares. Cabe decir que ambos autores guardaron una amistad y, para el periodo de la solemnidad, intercambiaron cartas y pareceres.
El segundo quince de enero…, muestra además distintos detalles tipográficos. Varios poemas son construcciones poéticas visuales, ya sean en acrósticos o laberintos. Además, se muestra un interesante grabado con San Juan de la Cruz arrodillado ante la virgen del Carmen. Encima de él, Santa Teresa, a manera de intercesión. Sobre la mesa, materiales de trabajo del carmelitano.


