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Una cotidianidad arrebatada
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Una cotidianidad arrebatada

Fragmentos de desapariciones

Mónica Cerbón

Fotos: Adolfo Valtierra

Especial de Quinto Elemento Lab para La Nota Zacatecas

Contacto: quintoelab@gmail.com

 

 

La publicación original completa la puedes ver en: https://quintoelab.org/fragmentos/cien-mil-despariciones-mexico

 

 

ZACATECAS, ZAC.- Juan, de 12 años, extraña nadar en las piletas de agua de su rancho, Cieneguitas de Fernández, donde el Ejército no ha podido tomar el control del lugar, aunque en marzo de 2022 los soldados se instalaron a menos de 20 minutos de distancia.

Dice que en su pueblo cocinaban discada, jugaban voleibol y los partidos se saldaban con un refresco. Antes de que él y su familia se vieran forzados a huir de su comunidad, un tío que vive en Estados Unidos los llevaba al cine de la ciudad de Zacatecas. Ahora, ese familiar ya no los visita; tiene miedo.

A su hermano y a él les gusta recoger piñones en su rancho, situado entre montes y a donde nadie ha podido volver a entrar desde principios de 2021, debido a que permanece bajo el control de grupos del crimen organizado. El camino hacia Cieneguitas de Fernández inicia en Palmas Altas, que está a 15 minutos de distancia. La brecha que conduce hacia ese lugar luce desierta, prohibida.

“Un día fuimos mi hermano y yo a recoger piñones y ellos venían a corre y corre. Nos gritaron que nos echáramos al suelo. Corrimos y nos tiramos. Nos dijeron que no podemos pasar porque nos pueden llevar. Dicen que ya el rancho va a ser de ellos, de los malos”. Mientras habla, Juan revisa la grabadora de voz y pregunta si él también puede comprar una para tener prueba de lo que “los malos” le han dicho.

Comunidad de Sarabia, perteneciente al municipio de Jerez, la cual fue abandonada por los asesinatoa, desapariciones y enfrentamientos por parte de grupos del crimen organizado.
Abril, 2022. Jerez, Zacatecas.

Los niños ven esos montes y tratan de identificar los lugares donde antes jugaban o a donde llevaban a pastar a sus animales. Ahora, todo ha cambiado por culpa de “los malos”, dicen enojados, frustrados. No son los únicos.

Cuadritos de santos y vírgenes llenos de mugre adornan las casas destrozadas de Sarabia, una comunidad a 25 minutos de Cieneguitas de Fernández que parece zona de guerra. Fotos antiguas con cumpleaños y bodas campiranas están regadas por doquier, llenas del polvo que aventaron las paredes agujereadas. Una camioneta quemada y colchones con sangre seca completan el escenario. Todo está en silencio, las casas desoladas y abiertas de par en par.

Muchas de las viviendas en la comunidad jerezana Sarabia lucen baleadas. Colchones con rastros de sangre completan el cuadro de la tragedia.

Esa comunidad, famosa por sus fiestas con banda, comidas y bailes, se convirtió en 2021 en uno de los epicentros de la violencia.

“Es una tragedia, una angustia. Le bajan a uno la autoestima completamente, uno que se había esforzado por trabajar, por seguir cuidando las tierras de mis padres o de mis abuelos y de un momento a otro dejar todo así por el miedo”, dice un poblador de la zona.

En esa zona de Zacatecas las personas cultivan duraznos y manzanas. Por todos lados se pueden ver los arbustos que en febrero se pintan con las flores de los cultivos. Tras las desapariciones, asesinatos y enfrentamientos armados, los campesinos perdieron sus cosechas y, en consecuencia, sus recursos económicos.

Tras haber tenido que huir de sus hogares, el gobierno de Jerez —cuyo presidente municipal es el morenista José Humberto Salazar— propuso a los productores contratarlos como barrenderos del ayuntamiento. Nadie aceptó, de hecho, les pareció una burla.

 “No había ninguna respuesta del gobierno municipal. Haga de cuenta como si no pasara nada. Pero tan sabían del problema que ni siquiera fueron a hacer campaña el año pasado, no pusieron urnas ni nada. Ellos como si nada, a nadie buscaron para preguntar cómo estábamos”, dice un habitante de Palmas Altas.

En marzo de 2022 y custodiados por la Guardia Nacional, las familias de las comunidades pudieron regresar a recoger algunas de sus cosas, como electrodomésticos y pertenencias de valor. Pero la situación de inseguridad no ha sido solucionada y nada se sabe sobre las investigaciones de las personas desaparecidas que sí fueron denunciadas.

Los habitantes recuerdan con molestia la frase que David Monreal, gobernador morenista de Zacatecas, dijo a inicios de marzo para responder a la pregunta de cuándo las familias desplazadas podrían regresar a sus hogares: “Ojalá tuviera la respuesta, esa no la tiene ni Obama”.

Tienda en la comunidad de La Barca en donde fueron desaparecidos dos hombres, el tendero y uno más, que para su mala suerte, se tomaba un refresco en la banquita de la entrada cuando hombres armados bajaron de varias camionetas el 3 de abril de 2021.
Abril 2022, Jerez, Zacatecas.

 

*Los nombres de las víctimas y sobrevivientes fueron cambiados por seguridad de las fuentes.

 

 

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“Fragmentos de la Desaparición” es una investigación periodística que permite explorar la información sobre cómo México llegó a las 100 mil personas desaparecidas, quiénes faltan, desde cuándo y en qué territorios se resiente su ausencia. Esta es una serie de Quinto Elemento Lab y del proyecto A dónde van los desaparecidos que puedes ver en: https://quintoelab.org/fragmentos/cien-mil-despariciones-mexico

 

La liga hacia los cuadernos Observables (interactivos), que permiten visualizar el comportamiento de las desapariciones en los territorios, es esta: https://observablehq.com/collection/@quintoelab/datos-publicos