Festival cultural

Aunque un poco retrasado, quiero comentar sobre este tema, y es que como desde hace 29 años, el Festival Cultural Zacatecas se llevó a cabo con actividades musicales, académicas, dancísticas, artesanales, de artes plásticas, gastronómicas y cinematográficas.
Cada una de las manifestaciones culturales dieron cuenta de que en Zacatecas se aprecia la cultura desde diferentes aristas, es decir, en cada lugar esto sucede, sin embargo, aquí son bien recibidas por locales y turistas que se trasladan para vivir experiencias artísticas.
Es muy grato ver a la ciudad de Zacatecas rebosante y llena de gente, caminando por las principales calles del Centro Histórico y engalanando cada una de las actividades, pues en otros momentos y especialmente en los fines de semana, la ciudad se observa sumida en un letargo cultural.
En otras palabras, considero que debería haber más actividades de este tipo no sólo en la semana o festival cultural, sino durante todo el año, pues estaríamos más acostumbrados y se daría más oportunidad a artistas locales de presentar sus propuestas.
Por supuesto, también considero que sería costoso realizar conciertos cada semana, pero al menos una vez al mes o de manera itinerante en distintas plazas, plazuelas y teatros, pues muchos creadores zacatecanos buscan espacios donde compartir sus producciones y no lo hay tantos.
En cuanto a la calidad que observé en los eventos a los que pude asistir, considero que fue buena y en algunos casos excelente, pues era evidente la disciplina con la que prepararon cada una de sus expresiones artísticas. En otros también resaltaba la inexperiencia, pero a la vez las ganas de sobresalir y la emoción por participar, sin duda y si continúan, en años posteriores tendrán mejores espacios.
La logística y los escenarios también estuvieron acordes a las necesidades espaciales y de acústica, ya que por primera vez el sonido no era disperso y a la vez nítido en prácticamente todos los espectáculos.
En lo que respecta a las distintas sedes, me llamó la atención la ausencia del foyer del teatro Fernando Calderón para las presentaciones editoriales, sin embargo, un acierto fue el uso de la Petroteca en el Exconvento de San Agustín. Asimismo el vestíbulo del Congreso enmarcó las obras editoriales. Y al respecto, también fue un acierto que varias instituciones participen y no de monopolice hacia un sólo giro de productos académicos.
En suma, el programa en su generalidad atendió los más variados gustos, pues fue del rock y el metal hasta lo clásico, de la literatura a la historia, de la danza clásica a la folclórica o la moderna, de cuentos clásicos infantiles a los más modernos, incluyendo música, baile y narración oral.
Finalmente, en cuanto a las áreas de oportunidad que percibo, es que debería haber más apertura a otras comunidades y que los artistas pudieran presentar sus programas más de una ocasión, precisamente en estas sedes alternas. Asimismo que haya más difusión en redes sociales y sobre todo en radio y televisión local y hasta nacional, por lo mismo es conveniente que los medios locales hagan más coberturas al respecto.
