Pero diiiiiicen…
Otra vez viernes ¿cómo les fue de aire? Yo llevo dos bañadas y aún siento que traigo tierra y basura en mis chinos tipo Amanda Miguel, ayer de plano si no fuera por mi masa, y no de los tamales, sino la corporal, hubiera andado rodando por el bello territorio zacatecano o mínimo ahí atorada en La Bufa en el caballo de Pancho Villa, si por eso diiiiicen que febrero es loco ¿verdad?
Las que ruedan y ruedan y parece no dejarán de rodar son cabezas (en sentido muy, muy figurado) en la “Nueva Gobernanza”, en todas las dependencias están recortando espacios y responsabilidades territoriales. Diiiiicen que por instrucciones del gobernador David Monreal (sus funcionarios, lejos de cuidarle, le cargan todas) están desapareciendo coordinaciones regionales, tareas territoriales y la atención que había para el seguimiento y operación de programas desde el estado, que’s que porque ahora todo lo que sea trabajo tierra lo llevarán desde la Delegación del Bienestar.
Al parecer lo más que harán será poner enlaces o pares desde la administración estatal “pa’ que obedezcan y sigan la carroza, sin preguntar quién es el muerto”, esto diiiiicen suena a buscar reducir la nómina o concentrar información, recurso y todo en unos pocos, eso pasa ya en Sedesol, Seduvot, Sinfra y Seduzac por citar algunos; lo malo está en que esos espacios no duran un solo día vacíos, quieren dar de baja a dos y ya tienen para firma a cuatro ¿cómo ahí qué?
Si por eso diiiiicen que lo bueno es que aquí en Zacatecas el dinero sobra para seguir liquidando gente o esperando laudos, total pa’ dar resultados quedan cinco años ¿cuál prisa?
Y hablando de espera, los que siguen viendo cómo todo sucede sólo en Guadalupe son los 57 municipios restantes, pues no hay anuncio o inauguración que aunque se tenga la posibilidad en otra región, siempre hay que ir con quien ya diiiiicen es el “consen” del Gober Monreal, el alcalde Julio Chávez.
Ayer inauguraron tres sucursales del Banco del Bienestar en el estado, Fresnillo (San José de Lourdes), Calera (Toribio) y Guadalupe (Tacoaleche); de nuevo la realidad superó al boletín. Al arqui Gerardo -con el sello de la casa- le dijeron de última hora, con ganas de que no fuera; en el caso de Saúl Monreal, no le avisaron si había gira, evento o invento de esa apertura, total que a lo que sea no lo requirieron, normal pues; las señales a los mal queridos no se ve que tengan fin. Otra vez el gobernador terminó en el mismo lugar y con la misma gente como la canción, si por eso diiiiicen que a Chávez ya nomás no lo digieren sus pares.
Ejemplo de esas señales que se siguen mandando y que todo mundo ya conoce, se dieron de nuevo en el municipio de Sombrerete. Si bien la feria de la Candelaria no se realizó como era una tradición, en el marco de los eventos que con medidas y cuidados por la pandemia realiza el alcalde Alan Murillo, organizó junto con las y los ganaderos locales el cuarto tianguis ganadero, obvio no acudió nadie del Gobierno del Estado, no mandaron ni saludos; diiiiicen que el presidente Alan con micrófono en mano reiteró “ni falta que hace que vengan, aquí los compromisos los asumo yo y los resuelvo yo, las ocurrencias son en otro lado, Sombrerete cuenta conmigo” ¡tómala!”
Otro que entre ideas y ocurrencias anda trabajando es el alcalde de Cuauhtémoc conocido como Pancho Donas. Diiiiicen en su municipio que ya se asume como más positivo que el “Akron”, que ahora da lecciones de vida y se pone como ejemplo de superación en cada entrevista que tiene, ta’ bien que la cante, pero que no la chifle, porque la realidad es que las cosas no terminan de acomodarse aunque él asegure lo contrario.
Anda tan emocionado que diiiiicen está valorando que en próximas sesiones de cabildo se autorice -por acuerdo del ayuntamiento- que después de su estrategia de regalar sesenta marranitos por el pago de predial, ya en el pueblo evolucionar y que ahora lo conozcan mejor como Francisco Lechones, ande pues.
De plano mejor vámonos por unas carnitas de fin de semana antes que el alcalde acabe con toda la producción de puercos en la región; no se les olvide que en esta columna todo lo que salga, igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

