Entre el 1 y 2 de octubre

El pasado 1 de octubre fue un día histórico véase por donde se le quiera ver, pues en más de 200 años por primera vez una mujer tomará las riendas del Poder Ejecutivo en México. Pero el 2 de octubre también continua presente en la memoria de los mexicanos y estamos a 56 años de haber sucedido.
De manera inicial, el que la Dra. Claudia Sheinbaum sea la primera presidenta de los Estados Unidos Mexicanos es un logro de luchas femeninas de mucho tiempo que ahora se ve materializado, sin embargo, y como ellas mismas lo afirman, aún queda mucho camino por recorrer.
En este sentido, se espera que se realice un buen trabajo y sobre todo se atiendan demandas fuertes a nivel nacional, pues aunque en el gobierno saliente se tengan otros datos, la inseguridad es mucha y gran parte de la sociedad la padece. Por ello, es casi una súplica que se mejore; aunque para ello falta mucho por hacer, pues aunque los abrazos no funcionaron, también queda claro que los balazos tampoco, ¿entonces cómo?
La respuesta no es sencilla, sin embargo, los problemas son de raíz y con programas asistenciales no se resuelven, tiene que haber mucho más recurso a la educación, pero no sólo en los salarios, que aunque es indispensable para un buen desempeño, la infraestructura de las escuelas de todos los niveles tiene que mejorar, así como evitar prácticas burocráticas desgastantes y brindar las posibilidades de mejora continua a todo el profesorado.
Pero sabemos que no todas las personas serán académicas, entonces también se deben fortalecer las ramas de agricultura, ganadería y servicios, asimismo la cultura, pues son ámbitos que regularmente se dejan en un segundo o tercer orden de importancia. Y esto por sólo mencionar una pequeña punta de un gigantesco iceberg. Sin duda un gran reto para la Presidenta.
Pero no todo es culpa de los gobiernos, también la sociedad debe comprometerse a mejorar, aunque para ello, los primeros obligados son todos los gobernantes, de cualquier partido o color.
Pero aquí es donde concatenamos con el 2 de octubre, y es que desde días previos y en especial ese día, sucedió un acto que a la distancia continúa doliendo a la comunidad estudiantil del país y sociedad en general. Pues se quebrantaron derechos humanos y estudiantiles que acabaron con la vida de muchos jóvenes.
“Hemos sido tolerantes hasta excesos, criticados, pero todo tiene un límite”, fue la frase justificante del presidente Díaz Ordaz en el discurso dado para explicar lo sucedido en Tlatelolco. Ahora la ciudadanía debe hacer suya esta frase para exigir que comiencen los cambios en busca de un México mejor, y aunque se podrá decir que el anterior régimen fue el causante de las situaciones adversas del país, el nuevo se comprometió a mejorarlo.
Entonces, trabajemos en los espacios que nos corresponde y sumémonos a realizar las cosas adecuadamente: lleguemos temprano, salgamos en orden cuando se tenga que hacer, no nos adelantemos en las filas, evitemos tirar basura y muchísimas cosas más, pero también, exijamos buenos servicios públicos, manifestémonos por derechos no cumplidos y sobre todo, seamos imparciales para no defender a ultranza lo que no se puede y como dijo la Presidenta: “analicemos con cabeza fría”. Espero sea un sexenio de luz y no de sombras.
